Riñones

La enfermedad renal crónica se caracteriza por una pérdida progresiva de la función de los riñones.Getty Images

Día Mundial del Riñón

Las ocho reglas de oro para cuidar los riñones y prevenir la enfermedad renal

La enfermedad renal crónica será la quinta causa de muerte prematura en 2040

La enfermedad renal crónica (ERC) afecta a millones de personas en todo el mundo y las previsiones apuntan a que en 2040 podría situarse como la quinta causa de muerte prematura a escala global. En la actualidad, más del 10 % de la población adulta convive con algún grado de esta patología, aunque lo más preocupante es que una parte considerable de quienes la padecen lo ignoran. De hecho, se estima que cerca del 90 % de los pacientes en fases iniciales no saben que tienen la enfermedad, ya que durante mucho tiempo no presenta síntomas claros ni señales evidentes que permitan identificarla fácilmente.

Esta realidad convierte a la prevención y a la detección precoz en elementos clave para combatir la progresión de la enfermedad. Precisamente con este objetivo se conmemora cada segundo jueves de marzo el Día Mundial del Riñón, una jornada dedicada a sensibilizar a la población sobre la importancia de cuidar la salud renal. En este contexto, Fresenius Medical Care (FME) se suma un año más a esta iniciativa internacional con diversas acciones destinadas a promover hábitos saludables y a concienciar sobre la protección del riñón.

La enfermedad renal crónica (ERC) suele avanzar de manera progresiva y silenciosa

La compañía ha puesto especial énfasis en la prevención como herramienta fundamental frente a una enfermedad que suele avanzar de manera progresiva y silenciosa. Entre las medidas impulsadas destaca la difusión de una serie de recomendaciones dirigidas al conjunto de la población, así como una campaña de concienciación dirigida específicamente a sus empleados en España y a los familiares de los pacientes que reciben tratamiento en sus centros de diálisis.

La enfermedad renal crónica se caracteriza por una pérdida progresiva de la función de los riñones. Este deterioro puede desarrollarse durante años sin que la persona afectada perciba alteraciones significativas en su estado de salud. Sin embargo, cuando la enfermedad avanza y aparecen síntomas más claros, el daño renal puede encontrarse ya en fases avanzadas, lo que complica su tratamiento y limita las opciones terapéuticas disponibles.

Por este motivo, los especialistas insisten en la necesidad de prestar atención a los factores que pueden aumentar el riesgo de padecer esta patología. Entre ellos destacan la hipertensión arterial, la diabetes, el sobrepeso, el sedentarismo o determinados hábitos de vida poco saludables. Controlar estos elementos resulta esencial para prevenir el desarrollo de la enfermedad o, en caso de que ya exista, para ralentizar su progresión.

Ocho reglas de oro

En el marco del Día Mundial del Riñón, Fresenius Medical Care ha querido recordar ocho reglas de oro destinadas a fomentar el cuidado de la salud renal entre la población general. Estas recomendaciones buscan orientar a los ciudadanos sobre cómo adoptar un estilo de vida más saludable y contribuir así a la protección de los riñones.

  1. Mantenerse activo
  2. Seguir una alimentación saludable
  3. Revisar el nivel de azúcar en sangre
  4. Vigilar la presión arterial
  5. Mantener una buena hidratación
  6. No fumar
  7. Limitar el uso de antiinflamatorios o analgésicos sin receta
  8. Si se presentan factores de riesgo, revisar periódicamente la función renal

La adopción temprana de estas medidas puede reducir significativamente el riesgo de desarrollar ERC o retrasar su progresión.

Factores de riesgo

La identificación temprana de los factores de riesgo es clave para prevenir la aparición de la enfermedad.

Una de cada tres personas adultas con diabetes y una de cada cinco con hipertensión desarrollará ERC. A estos factores se suman la genética, la edad, la obesidad, el tabaquismo y las enfermedades cardiacas.

Asimismo, las amenazas relacionadas con el clima –como la contaminación del aire, el estrés térmico, la deshidratación o los fenómenos meteorológicos extremos– pueden incrementar el riesgo de daño renal.

Diagnóstico precoz

Más allá de la adopción de hábitos saludables, la detección temprana sigue siendo el factor diferencial en la evolución de la enfermedad renal crónica. «La ERC es una enfermedad que, en la mayoría de los casos, no presenta síntomas en sus estadios iniciales. Cuando estos aparecen, la enfermedad suele encontrarse en fases más complejas de manejo. Por eso es fundamental insistir en la prevención y en la detección precoz», explica Luis Vargas, Country Manager Spain & Managing Director Care Delivery Spain en FME.

Desde el punto de vista clínico, la valoración de la función renal es un proceso sencillo. «Unas pruebas básicas de sangre y orina permiten evaluar el estado de los riñones en pocos minutos», recuerda Eva Baró, Directora Médica Iberia en FME. «Detectar alteraciones de forma temprana puede marcar la diferencia en la evolución de la enfermedad. En cualquier caso, cualquier resultado debe ser siempre evaluado por un profesional sanitario».

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