Mujer con resaca
Qué son los kits antirresaca y por qué los médicos alertan sobre sus riesgos
Los farmacéuticos afirman que no existe ningún suplemento capaz de acelerar la eliminación del alcohol del organismo
El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia (Micof) ha advertido sobre los riesgos asociados al uso de los denominados «kits antirresaca». Según ha señalado la entidad colegial, la presencia de estos productos en el mercado y entre los hábitos de consumo ha aumentado en los últimos años, especialmente entre la población joven y a través de las redes sociales.
Estos preparados se comercializan habitualmente como fórmulas capaces de prevenir o aliviar los síntomas posteriores al consumo de alcohol mediante suplementos, vitaminas, bebidas con electrolitos o preparados herbales. Sin embargo, el Micof subraya que la evidencia científica que respalda su eficacia es «limitada».
Además, insiste en que ninguno de estos productos «elimina los efectos tóxicos del alcohol ni protege al organismo frente a sus consecuencias».
No existe una cura para la resaca
El Colegio recuerda que diferentes organismos sanitarios internacionales coinciden en que «no existe una cura para la resaca» y recalca que la única medida realmente eficaz para prevenirla es «moderar o evitar el consumo de alcohol».
En este sentido, la entidad apuesta por la prevención y la información basada en la evidencia frente a mensajes comerciales que pueden generar falsas expectativas entre los consumidores.
Los farmacéuticos explican que la resaca responde a múltiples mecanismos fisiológicos, entre ellos «la deshidratación, la alteración del sueño, la inflamación y la acumulación de acetaldehído, uno de los metabolitos generados durante el procesamiento del alcohol por el organismo».
Por ello, advierten de que no se trata de un problema que pueda solucionarse de forma inmediata mediante un suplemento nutricional o una bebida específica.
Combinar alcohol y medicamentos
Aunque muchos de estos kits incluyen productos de higiene, cosméticos, caramelos o chicles, el principal motivo de preocupación surge cuando se acompañan de medicamentos de uso habitual como omeprazol, ácido acetilsalicílico, ibuprofeno o paracetamol tras haber consumido grandes cantidades de alcohol. También suelen incluir Stop-Resaca de Relafit, que se vende como «complemento alimenticio diseñado para aliviar los síntomas y efectos secundarios tras la ingesta de alcohol». Su fórmula se compone de extractos naturales, vitaminas y minerales entre los que destaca el
cardo mariano, alholva, menta piperita, nopal, ginseng, carbonato de Magnesio y la vitamina B12.
El consumo conjunto de alcohol y paracetamol puede incrementar el riesgo de toxicidad hepática
Desde el Micof alertan de que la combinación de alcohol con determinados fármacos puede aumentar significativamente el riesgo de sufrir efectos adversos.
Así, recuerdan que el consumo conjunto de alcohol y paracetamol puede incrementar el riesgo de toxicidad hepática. Del mismo modo, el ibuprofeno o el ácido acetilsalicílico «pueden agravar la irritación gastrointestinal y favorecer hemorragias digestivas, especialmente tras un consumo excesivo de alcohol».
El ibuprofeno o el ácido acetilsalicílico con el alcohol pueden agravar la irritación gastrointestinal
Los farmacéuticos también advierten de que estos productos pueden generar en el consumidor una percepción errónea de protección frente a los efectos del alcohol. «La percepción errónea de estar protegido puede llevar a consumir mayores cantidades de alcohol o a minimizar sus efectos sobre la capacidad de reacción, la coordinación y la toma de decisiones», señalan.
Asimismo, recuerdan que no existe ningún suplemento capaz de acelerar la eliminación del alcohol del organismo ni de neutralizar completamente sus efectos sobre la salud.
El hígado procesa el alcohol a un ritmo relativamente «constante» y este proceso no puede acelerarse «mediante vitaminas, complementos alimenticios o remedios populares».
Ante esta situación, el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Valencia recomienda a la población «desconfiar» de aquellos productos que prometan curar o prevenir la resaca y priorizar medidas respaldadas por la evidencia científica.
Además, aconseja consultar siempre con el farmacéutico antes de recurrir a suplementos o medicamentos para aliviar los síntomas posteriores al consumo de alcohol, con el objetivo de recibir información «rigurosa, segura y adaptada a las circunstancias personales».