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24 de mayo de 2024

El hospital Sant Joan de Déu en Barcelona

Fachada del crentroWikipedia

Médicos del Hospital San Juan de Dios de Barcelona extraen a una niña una aguja de dentista del cerebro

La niña estuvo una semana ingresada, con una buena evolución, y los cirujanos han considerado que no le ha quedado ninguna secuela, a excepción de la cicatriz

El Hospital San Juan de Dios de Esplugas de Llobregat (Barcelona) ha realizado una inédita y arriesgada operación. Los facultativos del centro han conseguido extraer a una niña de cuatro años una aguja de dentista que tenía clavada al cerebro. Se ha tratado de una intervención «muy complicada y sin precedentes».
El centro hospitalario catalán ha informado que la cirugía se llevó a cabo en mayo de 2023. Los doctores facultativos Josep Rubio, cirujano maxilofacial pediátrico, y José Hinojosa, neurocirujano pediátrico, fueron los expertos que consiguieron sacar la aguja anestésica de dentista que había migrado al cerebro de la pequeña.
A pesar del riesgo, la operación fue un éxito y la niña se ha recuperado sin daño cerebral ni secuelas neurológicas.
La Vanguardia, que se ha tenído una conversación con la madre de la pequeña, ha destacado que llevó a su hija a un dentista de Barcelona para que le trataran una caries, pero la aguja de la anestesia se le quedó clavada y llegó hasta el sistema nervioso de la pequeña.
La progenitora ha indicado que, en un primer momento, vieron que extraían la jeringa de la boca de la niña. Sin embargo, esta no iba acompañada de la aguja, lo que generó en los padres una gran preocupación.
Varios dentistas intentaron sacar la aguja, pero cuanto más la tocaban, más se hundía. Uno de los médicos, que vio que ya no se podía hacer nada, se puso en contacto con el doctor Josep Rubio, el jefe de cirugía maxilofacial del Hospital San Juan de Dios, para pedir consejo. Este, que estaba en un congreso en Tenerife, recomendó que llevaran a la niña al hospital, donde quedó ingresada y tan pronto como regresó, fue operada con éxito
La intervención, según ha detallado la familia, fue mucho más larga de lo que se esperaba porque la aguja se había colado por uno de los pequeños orificios por donde pasan nervios y arterias y la cirugía fue muy delicada. En este sentido, los especialistas tuvieron que hacer a la pequeña una incisión en el lado derecho de la cabeza para poder extraer la aguja.
La niña estuvo una semana ingresada, con una buena evolución, y los cirujanos han considerado que no le ha quedado ninguna secuela, a excepción de la cicatriz.
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