Médicos frente al Congreso
Los médicos, sorprendidos de que Sanidad haya abordado el Estatuto Marco de una forma «tan poco profesional»
Hace dos años, con los anteriores ministros socialistas de Sanidad, comenzó a sonar la reforma de este documento. Sin embargo, no fue hasta este enero –por una filtración– que salió a la luz
Los médicos están hartos. Muchos años de estudio, numerosas guardias, bajo sueldo y pésimas condiciones laborales. Centenares de facultativos de toda España se concentraron el pasado lunes frente a hospitales, centros de salud y el Congreso de los Diputados para exigir una ley que realmente reconozca el papel de estos profesionales dentro del Sistema Nacional de Salud (SNS).
El tema del Estatuto Marco «tiene cosas positivas, negativas y a medias», comenta a este medio la cirujana Ángela Hernández, secretaria general del sindicato Amyts –formación cercana a la ministra Mónica García–. Este problema, aunque parezca actual, lleva varios años latente, concretamente desde las transferencias y desde 2003. Más de 20 años después, la facultativo anota que «ningún color político ha cuidado a los médicos» ni a la hora de hacer un registro de profesionales correctamente –que está en marcha desde el año 2014–, ni a la hora de crear una jornada competente o decidir cómo se dirigen los centros de gestión directa.
Hace dos años, con los anteriores ministros socialistas de Sanidad, comenzó a sonar la reforma del Estatuto Marco. En esas fechas, lo que les llegó a los médicos es que el documento elaborado no abordaba los artículos fundamentales de jornada y de reclasificación. El verano pasado, cuando miles de facultativos esperaban para ver qué pasaba, llegó el turno de Mónica García y su nuevo anuncio. En ese mismo instante afirmó que quería una «reforma más profunda». Palabras que, según comenta la doctora Hernández, generaron «expectativas».
Con la ilusión del posible cambio, Amyts, junto a Metges de Cataluña y el Sindicato Médico de Euskadi (SME) hicieron una propuesta. Sin embargo, desde la época estival hasta enero no tuvieron ninguna noticia. En una situación de hartazgo plena por parte de los profesionales y sindicatos, alguien filtró el borrador. Esto resultó ser para muchos un alivio porque «por lo menos pudimos ver lo que ponía».
Entre otras cosas, en la presentación del Estatuto Marco, que tuvo lugar después de la filtración, Mónica García exigió a los puestos directivos profesionales, como jefes de servicio, a trabajar solo en la sanidad pública, negándoles compatibilizar su oficio con otros puestos fuera del Sistema Nacional de Salud (SNS). Asimismo, aseguró que se eliminarían las guardias de 24 horas.
«Cada vez más gente está empezando a saber en qué condiciones venimos trabajando los médicos desde el 2003», se lamenta la doctora Hernández, quien asevera que «lo mollar» es el tema de la jornada. Así, explica que «lo único que hacen» es cambiarle de nombre. Es decir, en lugar de la jornada complementaria, en el borrador pasan a llamarla jornada de guardería. Pero sigue siendo algo totalmente excepcional para médicos y facultativos. Ningún sanitario más tiene esta condición.
Otro de los puntos es el límite de 48 horas semanales de jornada efectiva. Aunque lo bajan de seis meses a cuatro, sigue habiendo un «cómputo enorme» respecto a otros trabajadores, sobre todo cuando «a nivel general» se está hablando de pasar a 37 horas y media para «aumentar la productividad y mejorar conciliación». Entonces, denuncia la secretaria general del sindicato madrileño, como esas horas no les cuentan.
Además, comenta, se produce una perversión «que nos tiene muy cansados». Y es que, a partir de que un médico haga tres guardias y media al mes, empiezan a deber jornadas ordinarias porque no tienen donde cumplirla trabajando las 48 horas: «Que te digan que debes jornada cuando hay especialidades como neurocirugía, donde son muy poquitos y tienen que cubrir todo el año, pues pueden estar residentes haciendo guardias de dos días seguidos».
Así, la cirujana revela que el límite de 17 horas de trabajo continuado «es positivo», pero solo si se ajustan tanto las horas de la mañana en las que no se trabaja como las de salida. En el primer borrador esto no estaba contemplado, pero ya ha sido ratificado e incluye que el descanso no se considerará tiempo que deba recuperarse de la jornada ordinaria. Sin embargo, lo mismo debería aplicarse a la mañana, ya que, de lo contrario, seguiría acumulándose tiempo de jornada ordinaria pendiente.
Lo cierto es que «esto se solucionaría contabilizando la jornada de la misma manera para todo el mundo», asegura la experta de Amyts. Sin embargo, esto no es posible debido a un problema: la falta de médicos. Para aplicar esta medida, se necesitaría al menos un tercio más de facultativos, algo inviable en la actualidad. De hecho, se prevé que la situación no mejore hasta 2028-2030, cuando comenzará a haber un excedente de especialistas.
Trabajar los primeros años en la pública
Durante la rueda de prensa, Mónica García lanzó otro dardo: los mir deberán trabajar los primeros cinco años de su carrera solo en centros públicos. No obstante, debido al revuelo que se produjo entre sindicatos, profesionales y estudiantes, Sanidad decidió dejarlo en manos de las comunidades. Esto, según Hernández, va a aumentar las «diferencias e inequidades» entre territorios, ya que algunas para atraer a los residentes van a ser «más laxas» que otras. Asimismo, indica, que este tema es meramente «ideológico».
Lo mismo opina de la clasificación profesional, a la que la secretaria general de Amyts considera una «engañina». Ya no solo porque iguala todos los grados en A1, sino porque no responde a las exigencias del grado de Medicina y su especialización. Por ello, afirman que se debería incorporar la categoría A1+.
También ven negativa la medida de Sanidad de crear un complemento nacional para los grupos siete y ocho del Marco Español de Cualificaciones, con un incremento de los trienios vinculados a dichos grupos, ya que, por mucho que se nombre, no tiene «ninguna traducción real». De hecho, argumenta, hay disposiciones que ponen que no va aparejado de «ningún aumento retributivo». En cuanto a las pagas extraordinarias, aunque se prevé que recuperen la completa, no incluye algunos complementos.
Una de las cosas más positivas para Amyts es la paridad y el prorrateo de guardias en el nuevo Estatuto Marco. Es decir, se cobrará el prorrateo de las guardias en situación de embarazo y lactancia, así como en caso de incapacidad temporal, y también se garantizará que se respete al menos un 40 % de paridad en los cargos directivos.