Torre Goldin Finance 117 de 597 metros de altura fotografiada en Tianjin
China reanudará la construcción del rascacielos abandonado más alto del mundo
El anuncio fue realizado por las autoridades locales de Tianjin, que han dado su permiso para que grúas y obreros regresen a la zona años después
La imponente sombra del Goldin Finance 117 dominó el horizonte de Tianjin –situada al norte del Gran Canal de China– durante años, como un símbolo de ambición frustrada. Con 597 metros de altura y más de 115 pisos, este rascacielos –el proyecto abandonado más alto del mundo– permaneció incompleto durante casi una década, convertido en un recordatorio de la crisis inmobiliaria y económica en China. Sin embargo, recientemente se ha aprobado retomar la construcción de la torre ha sido oficialmente, según ha adelantado la CNN.
El anuncio fue realizado por las autoridades locales de Tianjin, que dieron su permiso para que grúas y obreros regresen a la zona años después. Según las estimaciones del país, se espera que el edificio pueda abrir finalmente sus puertas en 2026, poniendo fin a años de incertidumbre sobre el futuro del rascacielos.
Originalmente concebido como parte de un ambicioso plan para transformar la zona financiera de Tianjin en un centro global de negocios, el Goldin Finance 117 enfrentó dificultades cuando la empresa titular, Goldin Properties, colapsó financieramente en 2015. Desde entonces, la estructura –apodada «La Aguja de China»– permaneció como un esqueleto sin vida y deshabitado, mientras el paisaje económico chino cambiaba rápidamente.
Torre Goldin Finance 117 de 597 metros de altura fotografiada en Tianjin
La reactivación del proyecto refleja también un cambio estratégico en China, donde las autoridades están cada vez más interesadas en rehabilitar activos y proyectos abandonados en lugar de dejarlos deteriorarse. Esta tendencia busca inyectar nueva vida en regiones afectadas por la desaceleración del sector inmobiliario, y al mismo tiempo evitar el deterioro urbano.
El caso del Goldin Finance 117 no ha sido el único. Recientemente, el Grupo Greenland de China anunció la reanudación de las obras de la Torre Greenland de Chengdu, situada en el suroeste del país asiático.
«El gobierno nacional ha dejado claro su deseo de estabilizar el mercado inmobiliario. Es una señal al mercado: no se trata solo de los rascacielos en sí», dijo Qiao Shitong, profesor de derecho en la Facultad de Derecho de la Universidad de Duke en declaraciones a la CNN.
Torre Goldin Finance 117 de 597 metros de altura fotografiada en Tianjin
Por su parte, el profesor de arquitectura y diseño urbano en la Universidad de Liverpool, Fei Chen, afirmó a este mismo medio que «los rascacielos superaltos no son necesariamente los proyectos más eficientes ni necesariamente rentables».
«No quieren que un proyecto quede inacabado y se quede así, lo cual es una monstruosidad para todos», concluyó.