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Imagen aérea de Pamplona

La ciudad española que encabeza el índice europeo de las más saludables por su diseño urbano

Existe una brecha entre Europa Occidental y Oriental, ya que las puntuaciones más bajas se concentran en urbes de Rumanía, Bulgaria y Polonia y las más altas en Reino Unido, España y Suecia

La ciudad en la que vivimos es, en muchas ocasiones, impuesta por nuestras raíces o el lugar donde se encuentra nuestro puesto de trabajo. Pero hay quien puede elegir dónde habita, bien porque gocen de un modelo de trabajo en remoto o porque decidan romper con todo e irse a la ciudad de sus sueños. Por ello, es importante saber qué urbes son las más saludables para residir.

El Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), con el impulso de la Fundación 'la Caixa', ha presentado el Índice de Diseño Urbano Saludable (IDUS), una herramienta innovadora que evalúa cómo el entorno urbano influye en la salud y el bienestar de los habitantes. El índice analiza 917 ciudades europeas mediante 13 indicadores clave, agrupados en cuatro ámbitos fundamentales: diseño urbano, transporte sostenible, calidad medioambiental y acceso a espacios verdes. Los resultados han sido publicados en The Lancet Planetary Health.

Para facilitar comparaciones equitativas, las ciudades han sido clasificadas en cinco grupos según su tamaño: grandes áreas metropolitanas, áreas metropolitanas, áreas urbanas de tamaño medio, áreas urbanas pequeñas y ciudades pequeñas. Cada indicador recibe una puntuación de 0 a 10, y de esta se deriva una puntuación global que refleja el desempeño general de cada ciudad en términos de salud urbana.

Pequeñas ciudades, grandes resultados

El análisis revela que las áreas urbanas pequeñas (entre 50.000 y 200.000 habitantes) son las que obtienen las puntuaciones más altas en el IDUS. Pamplona encabeza la lista con una nota de 6,80, seguida por Ginebra (Suiza, con un 6,65) y Harlow (Reino Unido, con un 6,64). Aunque ninguna ciudad alcanza una puntuación superior a 7, el índice deja claro que existe un importante margen de mejora en el diseño urbano saludable en toda Europa. «Las diferencias de puntuación son reducidas, pero el índice evidencia tendencias claras», explica Federica Montana, investigadora de ISGlobal y autora principal del estudio.

En contraste, las grandes áreas metropolitanas tienden a destacar en indicadores vinculados al diseño urbano y transporte sostenible, gracias a su densidad, infraestructura para caminar o andar en bicicleta y buena cobertura de transporte público. Sin embargo, presentan deficiencias en calidad ambiental, con mayor contaminación del aire y más efectos de isla de calor urbano. Por su parte, las ciudades más pequeñas destacan por una mejor calidad del aire y mayor presencia de espacios verdes, especialmente en el norte de Europa.

Otro hallazgo relevante es la brecha entre Europa Occidental y Oriental. Según Natalie Mueller, coautora del estudio, «las puntuaciones más bajas del IDUS tienden a concentrarse en ciudades de Rumanía, Bulgaria y Polonia, mientras que las más altas se encuentran en Reino Unido, España y Suecia».

Lejos de ser una clasificación definitiva, el IDUS es una herramienta exploratoria basada en datos espaciales abiertos. «Nuestro objetivo no es establecer un ranking final, sino ayudar a entender cómo se comportan las ciudades según su tamaño y ofrecer un punto de partida para mejorar», afirma Mark Nieuwenhuijsen, director del programa de Clima y Salud Urbana de ISGlobal. También destaca la importancia de seguir desarrollando la herramienta con la participación de investigadores, urbanistas y responsables políticos.

Ciudades destacadas por categoría

Varias ciudades españolas destacan en varias de estas clasificaciones. Entre las grandes áreas metropolitanas, Madrid lidera con una puntuación de 6,04. En las áreas metropolitanas, Lisboa encabeza la lista con 6,09. Bilbao es la primera entre las áreas urbanas de tamaño medio con 6,35, mientras que Pamplona lo hace en las pequeñas. En el grupo de ciudades pequeñas, Campobasso (Italia) se sitúa a la cabeza con 6,02. Estos datos reflejan el potencial de mejora en todas las escalas urbanas para construir entornos más saludables y sostenibles.