Feria en Mérida (Badajoz)
¿Son las ferias seguras? Los accidentes aumentan la desconfianza a las puertas de la época puntera para el sector
El suceso de este pasado fin de semana en una atracción de una localidad de Murcia, en la que murió una niña de dos años, ha vuelto a despertar las dudas sobre su seguridad
El suceso ocurrido este fin de semana en Alquerías (Murcia) ha sobrecogido al país. Una niña de dos años de origen marroquí y que residía con su familia en la localidad murciana, murió por una descarga eléctrica en una atracción de feria al tocar, al parecer, la valla metálica que protegía la instalación.
La menor falleció alrededor de una hora después de sufrir la descarga, tras practicarle sin éxito maniobras de reanimación, y otros tres niños de 8, 11 y 12 años resultaron heridos. Esto ha provocado que aumente la desconfianza con respecto a las atracciones de feria justo al comienzo del verano, época en la que este sector vive su apogeo anual debido a que la mayor parte de las fiestas patronales de los municipios españoles se llevan a cabo en la época estival.
Lo cierto es que para instalar una atracción, el feriante tiene que presentar un proyecto, solicitar diversos permisos, aportar la documentación necesaria y asumir la responsabilidad técnica y civil derivada del uso de su instalación. Así se establece un control de las instalaciones, que deben superar unas inspecciones periódicas, así como verificaciones de montaje y pruebas de funcionamiento.
Desde Proalt, especialistas en prevención de riesgos en altura, subrayan que estos eventos los gestionan los ayuntamientos correspondientes en cada caso, lo que conlleva que todas las atracciones que forman parte de una feria local cumplan con unos requisitos mínimos en cuanto a documentación y seguridad.
A su vez, las atracciones deben cumplir con el reglamento europeo de máquinas, es decir, llevan unas revisiones, unos mantenimientos periódicos, cumplen con unos estándares de seguridad a la hora de ser fabricadas, etc. Aunque sean instalaciones temporales, son los ayuntamientos los que tienen que velar por que se cumplan las condiciones de seguridad y salud tanto para los trabajadores de la feria como para los visitantes, demandando la documentación necesaria.
Asimismo, algunas atracciones específicas, como los castillos hinchables cuentan con una regulación específica en función de las condiciones meteorológicas. En caso de que sople el viento, llueva o haga mucho calor, los hinchables deberán cesar su actividad.
En el caso específico de Murcia, el alcalde de Alquerías ha destacado que la atracción ferial en la que falleció la niña no fue contratada por el ayuntamiento y se encuentra en una finca particular que no es de titularidad municipal. «Se nos ha caído el mundo encima», confiesa el alcalde pedáneo tras lo ocurrido, en lo que recalca que «no hemos tenido nada que ver».
Silencio de los feriantes murcianos
Los feriantes murcianos no han querido reaccionar a esta noticia y, de hecho, no han atendido las llamadas de este periódico. Desde la Asociación de Feriantes de Navarra apuntan a El Debate que ellos solicitan varios requisitos a todo aquel que va a instalar una atracción, como es documentación como industrial feriante, el seguro de responsabilidad civil o el certificado de carácter anual que realiza un ingeniero, entre otros. Asimismo, comentan que, una vez instalada la atracción, «hay un ingeniero contratado por la asociación que revisa que cumpla las condiciones para poder funcionar».
De esta manera, subrayan que lo sucedido en Murcia es algo que no suele ocurrir: «Llevamos 40 años funcionando en Navarra y todavía no hemos tenido ningún tipo de accidente», destacan. Igualmente, opinan que la atracción en cuestión no cumplía con todas las garantías a juzgar por las fotografías y consideran que fallaron tanto la asociación de la que depende el recinto ferial como los controles del ayuntamiento.
Si nos remontamos a otro suceso similar a este, encontramos declaraciones sobre accidentes en ferias. En concreto, al ocurrido el verano pasado en Galicia y en el que murió una persona después de que uno de los brazos de la atracción del saltamontes fallara y cayera al vacío.
Entonces, los feriantes pidieron que no se hiciera «carne de una desgracia» y señalaron que más seguridad que la actual «no pueden pedir». «Estamos con el estómago encogido. Nunca queremos que le pase nada a nadie. Nos duele como le duele a la familia. Nuestros niños también montan en nuestras atracciones. No se puede pretender hacer ahora carne de una desgracia», indicó entonces el presidente de la Unión Industrial de Feriantes de España, Ángel Gutiérrez, a Europa Press.
Desde la Asociación de Industriales Feriantes Autónomos de la Región de Murcia, que se presenta como una entidad creada para «velar, luchar y defender el colectivo de feriantes» de esa comunidad, han rechazado pronunciarse sobre el suceso acontecido este pasado fin de semana: «Desde esta asociación no vamos a dar ningún tipo de declaración», han respondido a El Debate. Ninguna otra asociación de este tipo en el resto de regiones del país ha querido comentar los hechos. Esto, a juicio de la asociación navarra que ha atendido a este periódico, es contraproducente para el sector, ya que lo que toca ahora es dar explicaciones para que la población no pierda la confianza en las atracciones de feria.