Servicio de Medicina Nuclear
La medicina nuclear, el eje clave en el tratamiento oncológico y medicina de precisión
Esta especialidad está revolucionando el mundo sanitario, ya que, entre otras cosas, busca modificar el pronóstico de pacientes y personalizarles el tratamiento
La ciencia, la tecnología y la medicina están más unidas que nunca. Gracias a su evolución y estudio, han llegado para quedarse y para salvar la vida de los que lo necesitan. Aunque existen varias áreas que emplean esta innovación, una de las más importantes es la medicina nuclear, una especialidad algo desconocida, pero clave en el diagnóstico de enfermedades graves como el cáncer o el alzhéimer.
Esta área, que personaliza —entre otras cosas— los tratamientos mediante biomarcadores, el uso de radiofármacos innovadores y la integración de nuevas tecnologías como la inteligencia artificial, está revolucionando los enfoques convencionales para combatir neoplasias malignas y, en su defecto, modifica el pronóstico de los pacientes.
Además de los diagnósticos, la medicina nuclear también está impulsando nuevos enfoques terapéuticos. Así lo explica la doctora Diana Vega, del Hospital 12 de Octubre, quien asegura que los radioisótopos terapéuticos —que tratan mediante materiales radiactivos enfermedades graves— han mostrado «un gran potencial» en el tratamiento de tumores resistentes a terapias convencionales. En particular, destaca la especialista, está el actinio-225, que emite partículas alfa y ha demostrado ser efectivo para destruir «células tumorales con mínima afectación de los tejidos sanos».
Otro ejemplo es el del fósforo-32 en cáncer de páncreas. Este isótopo radiactivo ha conseguido, según muestra el ensayo PANCO, luchar contra este grave tumor que casi nunca había logrado responder bien a ningún tratamiento. Por otro lado, está el renio-188, que también ha obtenido buenos resultados en el tratamiento la neoplasia de piel no melanoma, especialmente en pacientes no candidatos a cirugía.
Radiofármacos en Oncología
Por su parte, Iván Peñuelas, subdirector del Servicio de Medicina Nuclear de la Clínica Universidad de Navarra, explica que los radiofármacos han sido un «pilar fundamental de la medicina nuclear» en la lucha contra el cáncer. Entre ellos, redacta, están las innovaciones en biomarcadores PET, cruciales para la medicina de precisión. Estas herramientas, apunta, permiten no solo diagnosticar, sino también prever cómo responderá un tumor a un tratamiento específico. Esto permite que las terapias sean más personalizadas y ayuden más al paciente.
Estas novedades están muy ligadas a otro de los puntos clave de la medicina nuclear: al enfoque centrado y pensado solo en un paciente, ya que es de «vital importancia» personalizar también las terapias desde la necesidad y las preferencias del paciente.
A pesar de todo ello, el doctor Diego Becerra, presidente de la Sociedad Española de Medicina Nuclear e Imagen Molecular, subraya que, aunque los pacientes tienen una «percepción positiva de la atención sanitaria», aún existen áreas de mejora, como la personalización de la información y el trato, fundamentales para generar confianza.
Aunque la medicina va avanzando hacia una dirección nunca antes pensada, aún queda mucho por lograr. Sin embargo, gracias a avances en medicina nuclear y al empleo de radiofármacos, cada vez está más cerca el objetivo de este grupo de especialistas.