Alemania pone límites al lenguaje inclusivo
Alemania prohíbe el uso del lenguaje inclusivo en las comunicaciones oficiales: «Hay que respetar las reglas»
Esta decisión, tomada bajo la dirección de la ministra Karin Prien, se deberá aplicar a todos los documentos internos y externos
El uso del lenguaje inclusivo se ha convertido en la mayor propaganda para los partidos de izquierdas. Ejemplo de ello es España, donde se apoya más hablar de «todas y todes» que la propia vida de un ser humano. Patrón diferente es el de Alemania que, tras varios años empleando esta terminología, ha decidido prohibir su uso en las comunicaciones oficiales.
No es la primera vez que el país germano toma esta decisión. El veto al lenguaje inclusivo comenzó en 2024, cuando el estado de Baviera eliminó el empleo de esta terminología tanto en el ámbito docente –colegios y universidades– como en todas las administraciones públicas. Ahora, el país en su totalidad ha dado un paso más.
El Ministerio de Educación y Familia de Alemania ha ordenado a todo el territorio que no se use el lenguaje inclusivo en comunicaciones oficiales. Esta decisión, tomada bajo la dirección de la ministra Karin Prien, perteneciente a la Unión Demócrata Cristiana (CDU), se deberá aplicar a todos los documentos internos y externos.
Según publica el diario BILD y recoge el medio kath.net, esta nueva disposición ordena a todos los ciudadanos y políticos «respetar las reglas tradicionales de la ortografía alemana». Para ello, deberán ajustarse a lo establecido por el Consejo de Ortografía Alemana y, para ello, tendrán que dejar de lado normas como el Gender-Sternchen (asterisco de género) y el Binnen-I (mayúscula interna comúnmente utilizadas para representar distintas identidades de género), informa Infocatólica.
Durante la reunión del Ministerio para implementar la medida, Prien defendió que se trataba de una «necesidad política», argumentando que en un país como Alemania también es importante hacer política pensando en quienes son excluidos «cada vez con mayor frecuencia y de forma más marcada» de la sociedad. Estas palabras han sido interpretadas como un apoyo a una comunicación inclusiva que se base en acciones sociales tangibles, en lugar de enfocarse en modificaciones lingüísticas.
Con esta decisión, el departamento dirigido por Prien sigue la misma senda que el canciller Friedrich Merz, quien en varias ocasiones ha manifestado su oposición al uso oficial del lenguaje inclusivo. Gracias a este avance, diferentes políticos a favor de la prohibición esperan que esta medida tenga repercusiones en otros ministerios federales y gobiernos regionales, donde el debate sobre el lenguaje inclusivo sigue vigente.
La decisión parece contar con amplio respaldo de la población del país. De acuerdo con un sondeo de RTL/ntv, el 77 % de los ciudadanos alemanes se oponen al uso del lenguaje inclusivo. La oposición es mayor entre los hombres (77 %) que entre las mujeres (70 %), según el mismo estudio