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El primer contacto con las drogas ocurre en torno a los 13 y 14 años

El primer contacto con las drogas ocurre en torno a los 13 y 14 añosDPA vía Europa Press

El consumo de cannabis entre los adolescentes cae un 40 % tras el máximo de hace 20 años

El informe advierte sobre la proliferación de nuevas formas de consumo, como los productos comestibles y los líquidos para cigarrillos electrónicos, así como la aparición de cannabinoides sintéticos

El consumo de cannabis entre los adolescentes y alumnos de secundaria, con edades comprendidas entre los catorce y los dieciocho años, ha experimentado una reducción del 40 %, después de haber mantenido una tendencia ascendente que alcanzó su punto más alto hace dos décadas.

Así lo señala la 'Monografía sobre Cannabis 2025: Consumo y Consecuencias', un informe elaborado por el Plan Nacional sobre Drogas que analiza la evolución del uso de esta sustancia y sus repercusiones en los ámbitos sanitario y social.

Los datos que recoge este estudio son concluyentes. En 2004, uno de cada cuatro estudiantes de secundaria (el 25 %) aseguraba haber consumido cannabis en el mes anterior a la encuesta. Sin embargo, en 2023 ese porcentaje se redujo al 15 %, lo que implica una disminución significativa. Este cambio de tendencia podría deberse, según el informe, a una modificación en los hábitos de comportamiento y en la percepción del riesgo por parte de los jóvenes.

Entre los factores que podrían haber influido en este descenso, el Ministerio de Sanidad menciona las campañas de prevención, una transformación del entorno social y una mayor sensibilización sobre los efectos nocivos del cannabis. No obstante, no descarta otros elementos como la aparición de nuevas sustancias psicoactivas o la preferencia por productos alternativos que los jóvenes consideran menos perjudiciales para la salud.

En contraste con esta evolución positiva entre los menores, el consumo entre la población general –personas de entre 15 y 64 años– se ha mantenido relativamente estable a lo largo de las últimas décadas. Alrededor del 12 % afirma haber consumido cannabis en el último mes, sin que se hayan registrado variaciones de calado en este intervalo de tiempo.

La carga que representa el cannabis para el sistema sanitario sigue siendo elevada. En 2022, esta sustancia estuvo presente en el 46,2 % de las urgencias hospitalarias relacionadas con el consumo de drogas psicoactivas. Asimismo, fue responsable del 27,4 % de los ingresos en centros de tratamiento por drogodependencia, siendo la segunda droga más frecuente tras la cocaína.

La situación es especialmente preocupante en el caso de los menores de edad. El 93,5 % de los jóvenes que inician un tratamiento por consumo de drogas ilegales lo hacen debido al uso de cannabis. La concentración de tetrahidrocannabinol (THC), el principal componente psicoactivo de esta droga, ha aumentado notablemente en los últimos años, incrementando así los riesgos asociados, como trastornos mentales, afecciones cardiovasculares y el desarrollo de dependencia.

El informe advierte, además, sobre la proliferación de nuevas formas de consumo, como los productos comestibles y los líquidos para cigarrillos electrónicos, así como la aparición de cannabinoides sintéticos. Estos últimos presentan una elevada variabilidad química, lo que dificulta su regulación y la valoración adecuada de sus riesgos para la salud pública.

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