Agua del grifo
Estos son los españoles que más agua del grifo consumen
El líquido obtenido es blando y de mineralización débil, muy apreciado por los ciudadanos, que lo prefieren en el 96 % de los casos por su agradable sabor
Los madrileños son los españoles que consume menos agua embotellada sin gas de España con 42 litros anuales por habitante por debajo de la media nacional, y la explicación es la «excelencia y calidad» del agua.
Así se desprende del Panel de consumo alimentario 2024 del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, unos datos recogidos este domingo por la Comunidad de Madrid, que ha detallado que, mientras el promedio del país es de 60,8 litros por habitante y año, los madrileños bajan la cifra a 18 gracias a la «excelencia y calidad» de su agua.
Agua que suministra la empresa pública Canal de Isabel II y que, según han detallado, está sometida a un gran número de análisis y controles, que garantizan la máxima calidad del servicio.
En concreto, se realizan más de 11 millones al año, lo que supone aproximadamente un chequeo cada tres segundos, tanto en depósitos y estaciones de tratamiento como en los propios embalses y a lo largo de la red de distribución. Así, en 2024 se analizaron 11,6 millones de parámetros a partir de casi 2 millones de muestras.
El Gobierno regional chequea permanentemente que los recursos hídricos cumplan con la legislación vigente; en la práctica totalidad de la región cuentan con las máximas garantías de salubridad y seguridad, sin requerir filtrados adicionales.
El líquido obtenido es blando y de mineralización débil, muy apreciado por los ciudadanos, que lo prefieren en el 96 % de los casos por su agradable sabor, según un estudio de Canal de Isabel II.
Esta preferencia por el agua sin embotellar está siendo impulsada por el Ejecutivo autonómico, quien ha lanzado la iniciativa #deMadridydelgrifo, que surge para fomentar el uso del recurso, ha sumado establecimientos de 32 municipios de la región.
Al unirse a esta propuesta, los negocios de hostelería se comprometen a ofrecer este recurso de manera preferencial y gratuita, impulsando así un «hábito seguro, responsable y respetuoso con el entorno».
Con esta acción también contribuyen a reducir los envases plásticos y de un solo uso, así como a minimizar las emisiones vinculadas al embotellado, etiquetado y transporte.