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Una persona fuma en una terrazaGetty Images/Inna Jacquemin

Fumar en las terrazas, el eterno debate: el 70 % de los españoles apuesta por la concienciación frente a la prohibición

Una encuesta realizada por 40dB muestra que tanto fumadores como no fumadores no ven con buenos ojos esta prohibición, que situaría a España como único país junto a Suecia en hacerlo

Sanidad está a punto de sacar su ley antitabaco a audiencia pública, aunque parece que a Mónica García se le está complicando, ya que aseguró que ocurriría antes del final de julio. Esta norma, aseguran desde el ministerio, es «bastante ambiciosa» y no una «ley de mínimos», y es que la ley equipara la regulación de cigarrillos electrónicos y tabaco calentado a la del tabaco convencional, y amplía a nuevos lugares los espacios libres de humo.

Una de los lugares que pasarán a estar afectados son las terrazas de bares y restaurantes, que se considerarán espacios sin humo, una reivindicación de las organizaciones antitabaco desde hace años. En un país como España, que cuenta con buen clima y existe tradición de tomar algo en la calle, es una medida que genera polémica y sentimientos encontrados entre los ciudadanos.

Hostelería de España presentó hace unos días una encuesta realizada por la consultora '40dB' a más de 1.659 ciudadanos, cuyos resultados reflejan una clara preferencia por las políticas de concienciación frente a la aplicación de medidas restrictivas. Según los resultados, un 69,3 % de los españoles considera que las campañas de información y sensibilización son más efectivas para reducir el consumo de tabaco que las prohibiciones directas.

Un posicionamiento compartido tanto por fumadores como por no fumadores, y que se alinea con las conclusiones de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), que ha recomendado priorizar la educación en hábitos saludables, especialmente entre los jóvenes, antes de implementar restricciones que podrían resultar anticompetitivas o poco efectivas.

Por otro lado, la posibilidad de prohibir fumar en terrazas no se percibe como una medida prioritaria para la mayoría de la población. Según los datos de la encuesta, más del 56 % no considera urgente implementar esta restricción. Además, un 85,2 % cree que, aunque se prohibiera, muchos fumadores continuarían haciéndolo en las cercanías de los establecimientos, lo que dificultaría el trabajo del personal y podría generar nuevos conflictos de convivencia.

También preocupa el posible efecto rebote: un 57,4 % opina que la medida podría provocar que los encuentros con personas fumadoras se trasladen a espacios cerrados, como viviendas particulares, aumentando así la exposición al humo en entornos con peor ventilación.

Además, un 62,6 % de los encuestados teme que una prohibición así perjudique la imagen de España como destino turístico. De hecho, señalan que el país se convertiría, junto con Suecia, en el único de la Unión Europea en restringir el tabaco en terrazas. Como referencia, Francia ha excluido expresamente estos espacios de su reciente ampliación de restricciones en lugares al aire libre.

Los médicos, a favor de la prohibición

La opinión médica, sin embargo, dista de la de los hosteleros o la de la propia población, según la encuesta mencionada. La Organización Médica Colegial (OMC) ha elaborado un documento con 20 medidas para controlar el tabaquismo y avanzar en su regulación. Además del incremento de los impuestos sobre el tabaco hasta alcanzar la media de Europa occidental, se incluyen varias acciones destacadas.

Entre ellas destaca establecer una legislación unificada que regule todas las formas de tabaco junto con los sistemas de administración de nicotina, ya sea de origen natural o sintético; implantar el empaquetado genérico para todos los productos de tabaco y nicotina; prohibir los sabores añadidos tanto en el tabaco como en los dispositivos de administración de nicotina; y, por último, ampliar las restricciones al consumo de tabaco en espacios públicos compartidos, como terrazas de bares y restaurantes, playas o zonas de espera como las colas.

Asimismo, el documento incide en la necesidad de que cualquier centro sanitario con más de 10 médicos tenga un responsable en la lucha contra el tabaquismo y aquellos con más de 30 médicos, una Unidad de Tabaquismo de referencia con dedicación preferente o exclusiva.