Imagen de archivo de una medusa tipo 'huevo frito', una especie común en el Mediterráneo
¿Qué es la medusa «huevo frito» que ha llegado a las costas españolas? ¿Es venenosa?
La presencia de esta especie en las costas españolas, especialmente en Andalucía y la Comunidad Valenciana, es ya frecuente en la época estival
La conocida como medusa «huevo frito» es ya una habitual en el litoral español, con especial incidencia en Andalucía y la Comunidad Valenciana, donde cada año se reportan cientos avistamientos.
A diferencia de otras especies que suelen alarmar a los bañistas, la llamada «huevo frito» destaca por su inconfundible silueta y sus tonalidades amarillas y blanquecinas, que la convierten en una presencia curiosa en lugar de temida. De hecho, su llegada a playas y calas se vive más como un espectáculo natural que como un problema sanitario.
Su aparición coincide sobre todo con los meses de verano, cuando las aguas templadas del Mediterráneo y el Atlántico favorecen que los bancos de medusas se acerquen a la orilla. Esa estampa, cada vez más común, forma ya parte del paisaje vacacional de muchas zonas costeras de España.
La medusa «huevo frito»
La medusa «huevo frito», cuyo nombre científico es Cotylorhiza tuberculata, es capaz de desplazarse tanto en sentido vertical —gracias a la contracción y expansión rítmica de su cuerpo— como en horizontal, con giros ágiles que le permiten moverse con facilidad por el mar. Esta habilidad se debe a la presencia de una musculatura umbral bien desarrollada.
¿Y cómo reconocerla a simple vista? Resulta sencillo: cuenta con ocho brazos cubiertos de pequeñas protuberancias en forma de botón, cuya coloración combina matices blancos, azulados y violáceos, lo que la diferencia claramente de otras especies.
¿Y es venenosa?
Aunque es cierto que posee células urticantes en sus tentáculos, su veneno es muy débil y generalmente solo causa una leve irritación o sensación de ardor en la piel. De este modo, no es necesario alarmarse por su presencia en las playas. Eso sí. Se recomienda no tocarla ni frotar la zona afectada en caso de picadura.