Los investigadores Alfonso Calvo, Sergio León, Nerea Otegui, Miguel Fernández de Sanmamed, Luis Montuenga, Diego Serrano, Miriam Redrado y Anna Vilalta
Investigadores españoles desarrollan células asesinas contra uno de los cánceres más agresivos
La terapia aumenta los niveles de un factor responsable del reclutamiento de células inmunes activas en el tumor, denominado CCL5
Los estudios contra el cáncer siguen su curso en España. Esto es gracias a los investigadores que trabajan día tras días para ayudar a los enfermos y encontrar nuevas soluciones. Ejemplo de ello son los del Cima Universidad de Navarra, que han desarrollado una estrategia que disminuye significativamente uno de los cánceres más agresivos, concretamente el de pulmón.
Se trata de una nueva activación de linfocitos NK (natural killer) que ha demostrado su eficacia en modelos animales de cáncer de pulmón de células pequeñas.
Una de las características de este tipo de cáncer es su inmunosupresión. Es decir, la capacidad que tiene de inutilizar al sistema inmune para que no se enfrente al tumor. El Dr. Alfonso Calvo, investigador del Grupo de Detección Precoz y Nuevas Dianas Terapéuticas del Cáncer de Pulmón del Cima Universidad de Navarra y director del estudio, explica en un comunicado que la investigación ha consistido en «una estrategia dirigida» a eliminar esta inmunosupresión y reactivar la función linfocitos NKs.
Para ello, los científicos españoles han utilizado modelos animales de cáncer de pulmón de célula pequeña y tratamientos combinados del fármaco Dasatinib y de inmunoterapia, como «los inhibidores de los puntos de control inmunológico PD-1 y CTLA4», detalla el doctor.
El trabajo, que se engloba dentro del proyecto SOSCLC – AECC, ha demostrado que esta combinación novedosa produce una disminución muy significativa de los tumores. En este sentido, Nerea Otegui, investigadora predoctoral del Cima y primera autora de la publicación, apunta que en este contexto, han confirmado que el efecto antitumoral depende de «la reactivación de los linfocitos asesinos» y de la reducción de «una población de células inmunosupresoras denominadas células T reguladoras».
Análisis en sangre de las células inmunes
Otras de las conclusiones del estudio es que la terapia aumenta los niveles de un factor responsable del reclutamiento de células inmunes activas en el tumor, denominado CCL5. Como apunta el doctor Calvo, los pacientes que tienen elevados niveles de CCL5 en sangre responden mejor «al tratamiento estándar (quimio-inmunoterapia)».
Los resultados de esta investigación, integrada en el Cancer Center Clínica Universidad de Navarra y publicada en la revista científica Cancer Research, sugieren la importancia del uso de estrategias que promuevan la activación de los linfocitos «asesinos» en el cáncer de pulmón más agresivo. «En paralelo, examinar CCL5 en sangre podría proporcionar información relevante sobre si los pacientes van a responder a la terapia», concluye el investigador del Cima en el comunicado.
El trabajo, realizado en el marco del CIBER de Cáncer (Ciberonc), ha contado con financiación pública del Instituto de Salud Carlos III y de la Unión Europea, así como el apoyo de la Asociación Española Contra el Cáncer.