La ley trans permite cambiar de sexo con solo acudir al registro
Escocia dice adiós a los baños unisex en los colegios: «Deben estar disponibles en función del sexo biológico»
En la guía anterior, el Gobierno defendía que no existía «ninguna ley» que estableciera que solo podían usar los baños y vestuarios de hombres aquellos a los que se les asignó sexo masculino
Desde que la ideología woke está presente en la sociedad, la disforia de género no ha dejado de aumentar. Cada vez hay más confusión entre los más pequeños y los políticos de izquierdas no hacen nada por solucionarlo. Al contrario, implementan cada vez más normas para dejar de lado la dignidad del ser humano. Sin embargo, a pesar de su auge, hay países que, tras haber visto que no funciona, han reculado. Uno de ellos es Escocia, que ha pedido a las escuelas que proporcionen baños separados para niños y niñas.
Anteriormente, al igual que pasa ahora en España, debido a la ley trans impuesta por la eurodiputada y exministra de Igualdad, Irene Montero, los alumnos transgénero podían utilizar el baño que más les representase. Es decir, un niño podía entrar al de las niñas y al contrario. Tras varias quejas y dos fallos judiciales, la interpretación legal de estos temas comenzó a cambiar.
Todo comenzó en abril de 2025, cuando la Corte Suprema de Reino Unido comunicó que únicamente existía un término de mujer y era el que se definía solo «por el sexo biológico». Así, aseveraron que las instalaciones sanitarias deben estar «disponibles en función del sexo biológico». Dos meses después, en junio, uno de los jueces ordenó a los primeros centros escolares que empezaran separar los inodoros y a reiniciar su política trans.
En la guía anterior, publicada en 2021, el Gobierno defendía que no existía «ninguna ley» que estableciera que «solo podían usar los baños y vestuarios de hombres aquellos a los que se les asignó sexo masculino». También expresaba que en las clases de Educación Física organizadas por sexo, los alumnos transgénero deberían poder participar con el grupo que coincida con su «identidad de género», informa la Asociación Contra el borrado de las Mujeres.
Esta línea se elimina en el nuevo documento, el cual defiende que cada uno debe tener su propio baño. No obstante, el texto insiste en que las escuelas deben apoyar a los jóvenes que deseen vivir con un género distinto a su sexo de nacimiento, advirtiendo que «negar este reconocimiento» puede tener consecuencias negativas en su bienestar emocional, las relaciones y la conducta escolar.
Tras esta última propuesta, Roz McCall, del Partido Conservador escocés, calificó la medida como «contradictoria y potencialmente dañina» y reclamó que fuesen capaces de garantizar baños diferenciados en todas las escuelas. Asimismo, anotó que las mujeres y las niñas «merecen claridad, no consejos opacos de un gobierno nacionalista que todavía se deja seducir por las activistas de género».