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Aborto

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Cuatro países europeos no permiten a los médicos acogerse a la objeción de conciencia para practicar abortos

Son muchos los países que cada vez apuestan más por la cultura de la muerte. España es uno de ellos desde 2023

La constante intención del Gobierno por llevar el aborto a lo más alto ha terminado salpicando a los médicos. Después de una larga carrera dedicada a salvar vidas, la ministra de Sanidad, Mónica García, junto al jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, están haciendo todo lo posible para que los facultativos a favor de la vida que se nieguen a llevar a cabo esta práctica sean señalados. Para ello, crearán una «lista negra» de médicos objetores, la cual está siendo muy criticada, pues vulnera el derecho a acogerse a la objeción de conciencia.

La objeción de conciencia es un derecho individual que permite al personal sanitario abstenerse de cumplir una orden o ley que entre en conflicto con sus convicciones éticas, morales o religiosas, explica la Organización Médica Colegial (OMC). Según la institución, tiene rango constitucional y está protegida tanto por la jurisprudencia del Tribunal Constitucional como por el Código de Deontología Médica.

Aunque en la mayoría de los países de la UE la objeción de conciencia está protegida por ley, no todos los países poseen la misma normativa. De hecho, existen territorios que no permiten a los facultativos elegir. Es el ejemplo de la República Checa, Finlandia, Lituania y Suecia, los únicos cuatro países europeos que no permiten la objeción de conciencia para la atención de abortos. En estos territorios, los profesionales de la salud están legalmente obligados a realizarlos cuando se solicitan, sin posibilidad de negarse por motivos de conciencia o religiosos. Esta normativa se aplica tanto a médicos como a otros profesionales de la salud en el sistema público sanitario.

Esto ocurre incluso existiendo la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa (APCE), órgano deliberativo cuyo principal objetivo es defender la democracia, los derechos humanos y el Estado de derecho en Europa, que aprobó en 2010 la Resolución 1763 sobre el derecho de objeción de conciencia en «la atención médica lícita». Esta normativa protege a los sanitarios y los centros para que no puedan ser «obligados, sancionados o discriminados» por negarse a realizar un aborto, un parto asistido que acabe en aborto, o una eutanasia, por cualquier motivo de conciencia.

Situación del aborto en Europa

Son muchos los países que cada vez apuestan más por la cultura de la muerte. España es uno de ellos desde 2023, cuando Irene Montero impuso una ley que permite a las menores de 16 y 17 años acabar con la vida de nonato sin el consentimiento de los padres. A pesar de su importancia, no es el único país que aprobó esta norma. De hecho, la mayor parte de países lo permiten en la Unión Europea.

Suecia permite acabar con la vida del nasciturus hasta la semana 18 (cuatro meses y medio). En este sentido, en países como el anteriormente mencionado, Finlandia y Países Bajos, apoyan la total decisión de las mujeres sobre la vida de su feto. No existe ningún tipo de restricción. En otros casos se reduce a 10 semanas (dos meses y medio), como ocurre en Portugal o Croacia. Por último, en naciones como Polonia, Irlanda y Malta existen leyes más restrictivas.

En general, la mayoría de los países de la UE permiten el aborto en casos de riesgo para la salud de la mujer, violación, incesto o malformaciones fetales graves. Sin embargo, las condiciones específicas y los plazos para acceder al aborto varían considerablemente entre los Estados miembros.

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