El doctor González Rivas con el paciente y su hija
Diego González Rivas, el médico español que ha extirpado un tumor sin intubar mediante cirugía robótica pionera
El camino nunca es fácil, pero Diego no se rinde, ya que tiene un secreto: «Mantener siempre la pasión en el trabajo» y en todo lo que hace
Mientras algunos recorren el mundo por placer y descubrimiento, otros lo hacen con un propósito mucho más trascendental: salvar vidas. Este es el caso de Diego González Rivas, el cirujano coruñés de mayor prestigio, que se ha consolidado como una referencia internacional en medicina y ciencia gracias al desarrollo de una técnica innovadora, la Uniportal VATS, con la que ha ayudado a más de 7.000 pacientes de 129 países.
La intervención fue liderada por el cirujano torácico Diego González Rivas y se realizó a un paciente venezolano que pudo viajar a España gracias a la Fundación González Rivas, un esto que «nació en Galicia», pero que tiene el objetivo de ayudar a los países menos favorecidos, apuntó el coruñés a El Debate.
Gracias a la constancia y el trabajo del doctor, que no se pasa más de dos días en un mismo país, el hospital Ruber Internacional de Madrid, donde él realiza alguna operación, ha sido testigo de un gran hito médico sin precedentes: la primera cirugía robótica del mundo para extirpar un tumor altamente agresivo situado en el extremo final de la tráquea mediante una única incisión y sin necesidad de intubar al paciente.
Viajar para salvarte la vida no es fácil. Mucho menos si estás a miles de kilómetros. Es lo que le pasó al paciente, Pavler Carpio, un hombre de 66 años que llegó a Madrid el pasado 25 de diciembre desde Venezuela tras ser diagnosticado de «un tumor inoperable». Gracias a su hija, que es ginecóloga, tuvo una nueva oportunidad. Esta escribió a González Rivas por Instagram y él, tras analizar el caso, decidió ayudarle.
Según apunta Efe tras hablar con el facultativo, el tumor se localizaba en la carina, el punto donde la tráquea se divide en los bronquios, una de las zonas más complejas y delicadas del aparato respiratorio. «Es la peor localización posible», explica González Rivas, quien subraya que el carácter pionero de la operación reside no solo en el uso del robot Da Vinci, sino en haber empleado su técnica, una pequeña incisión de menos de cuatro centímetros y con el paciente respirando solo durante toda la operación. Es decir, no necesitó ser intubado.
La cirugía, aunque fue larga, ya que duró cinco horas y media aproximadamente, fue todo un éxito. El trabajo del doctor coruñés fue laborioso, puesto que tuvo que resecar el tumor -un cáncer escamoso extremadamente poco frecuente- y reconstruir la carina sin extirpar tejido pulmonar. «No quitamos el pulmón, pero sí la conexión que permite respirar. Es una zona donde cualquier fallo deja un margen mínimo de reacción», señala el cirujano a Efe, consciente de que se trata de una intervención de alto riesgo y con posibles complicaciones posoperatorias severas.
Sin embargo, la alternativa era fatal. El tumor, de dos centímetros y prácticamente del diámetro de la tráquea, habría provocado la muerte súbita del paciente en pocos meses. «Esta operación no solo mejora su pronóstico, le ha salvado la vida», valora el equipo médico.
No estuvo solo. En la intervención participaron tres cirujanos torácicos, dos anestesistas y tres profesionales de enfermería, entre ellos los cirujanos Regulo Ávila, colaborador habitual de González Rivas, y Mugurel Bosinceanu.
129 países para ayudar a los enfermos
En una entrevista a El Debate, el doctor González Rivas explicó que en territorios como en los africanos no tienen materiales suficientes, por lo que tiene que «hacer malabarismos» para conseguir que los instrumentos lleguen a tiempo o funcionen para la operación. Por ello, creó una alternativa que le permitirá salvar las vidas de todas las personas sin sufrir, la Unidad de Cirugía Móvil «nunca antes creada», apuntó el doctor. Se trata de un «concepto revolucionario», ya que asumen un reto: operar de forma mínimamente invasiva el tumor en un habitáculo móvil.
Cnn pasión se llega a grandes cosas
El camino nunca es fácil, pero Diego no se rinde, ya que tiene un secreto: «Mantener siempre la pasión en el trabajo» y en todo lo que hace. González Rivas realiza muchas actividades en el poco tiempo libre que tiene y, además de ser un gran aventurero y sacar un hueco para visitar los países que recorre por su profesión, se ha dado cuenta de que lo que le «apasiona» es ir a operar a los países más desfavorecidos.
Desde pequeño siempre ha tenido muchas inquietudes, una de ellas interactuar con las distintas culturas del mundo: «Me fascina la historia de los países, todo lo que es el mundo», cuenta al medio. Este podría ser uno de los principales motivos que le han llevado al médico gallego a ayudar a cambiar la historia de todas las personas que le necesitan.