El consumo de queso natural, según añade, «no tiene mucho mercado ni reconocimiento en China»
Una china explica por qué el queso no forma parte de su gastronomía: «No existe en nuestra dieta tradicional»
Incluso la leche de vaca, hoy común en muchos países occidentales, no formó parte del consumo habitual en China hasta tiempos recientes
Durante siglos, la cocina china se ha desarrollado sin apenas presencia de productos lácteos. Una realidad que suele sorprender fuera del país y que, según explica un creador de contenido chino en un vídeo difundido en redes sociales, tiene raíces profundas en la historia y en el modelo productivo del país. «Si ves un plato chino con queso en tu país, seguramente está adaptado al gusto de ustedes», afirma, antes de subrayar que «el queso no existe en la dieta china tradicional».
El origen de esta ausencia está estrechamente ligado al carácter agrícola de China a lo largo de miles de años. Tal y como detalla en su intervención, en las zonas más pobladas de la antigüedad la mayor parte de la tierra se destinaba al cultivo para sostener a una población en constante crecimiento. Esa presión demográfica llevó a transformar cada vez más terrenos en campos de cultivo.
En ese contexto, el ganado bovino cumplía una función muy concreta. «Los pocos bovinos que había en esos terrenos se usaban para trabajar, como harán, no para ordeñar», explica. De este modo, la producción de leche nunca se consolidó como una actividad habitual en amplias zonas del país.
Ganadería limitada y dieta basada en vegetales
Aunque la ganadería no estuvo completamente ausente, su presencia fue minoritaria y localizada. Según señala, se concentraba sobre todo «en las comunidades nómadas del norte y del oeste», lejos de los grandes núcleos agrícolas.
El cambio comenzó a producirse de forma gradual en las últimas décadas. Incluso la leche de vaca, hoy común en muchos países occidentales, no formó parte del consumo habitual en China hasta tiempos recientes. «Recién empezó a aparecer de forma masiva en la mesa de los chinos durante las últimas décadas», apunta, atribuyendo este fenómeno a «las campañas promocionales de las empresas y del gobierno como fuente importante de calcio». Aun así, ese proceso no se ha trasladado de igual manera al queso.
El queso, asociado a la comida occidental
En la China actual, el queso no es completamente desconocido, especialmente en las grandes ciudades y entre las generaciones más jóvenes. Sin embargo, su presencia sigue siendo limitada y muy vinculada a recetas importadas. «Aparece más como ingrediente de comidas occidentales como pizza, hamburguesa, pasta», explica.
El consumo de queso natural, según añade, «no tiene mucho mercado ni reconocimiento en China». De hecho, esa distancia cultural se refleja incluso en el ámbito familiar. «Si yo muestro un pedazo de queso a mis papás, probablemente van a decir», concluye, dejando la frase en el aire como ejemplo de esa desconexión generacional.
Una explicación que pone de relieve cómo la historia, la economía y el uso del territorio han marcado de forma decisiva los hábitos alimentarios del país, y por qué el queso sigue siendo, para muchos chinos, un producto ajeno a su tradición culinaria.