Cabina telefónica en México
México recupera las cabinas de teléfono con llamadas gratuitas para hacer frente a la brecha digital
Esta medida surge en un momento en el que el país sigue enfrentando desafíos significativos para garantizar la conectividad de todos sus habitantes
México ha decidido recuperar las tradicionales cabinas telefónicas como parte de una estrategia para reducir la brecha digital y generacional, especialmente en las zonas rurales del país donde el acceso a dispositivos móviles o internet no está garantizado. La iniciativa, impulsada por CFE Telecomunicaciones e Internet para Todos, filial de la empresa pública Comisión Federal de Electricidad (CFE), busca ofrecer una alternativa de comunicación a comunidades con dificultades de conectividad.
Aunque en muchos países –como España– los teléfonos públicos se han vuelto casi un vestigio del pasado tras la expansión del teléfono móvil, en México se ha optado por reinstalar este servicio tradicional con un enfoque social. En los últimos dos años se han colocado cerca de 850 nuevas cabinas telefónicas en distintas localidades rurales desde que se puso en marcha el proyecto.
Estas cabinas permiten a los usuarios realizar llamadas de forma gratuita, una característica que responde a la necesidad de facilitar la comunicación en regiones donde las familias, en especial las de mayor edad, pueden no tener acceso a un teléfono móvil o a internet. La CFE ha señalado que con esta iniciativa se pretende garantizar que aquellas personas afectadas por la brecha digital o generacional puedan mantenerse en contacto con sus seres queridos sin depender de la tecnología moderna.
La instalación de estas cabinas se realiza mediante acuerdos con autoridades locales, que colaboran en su operación y mantenimiento. La mayoría de los equipos se han ubicado en el sureste del país, en estados como Veracruz, Oaxaca y Chiapas, donde el acceso a servicios de telecomunicaciones es más limitado y la infraestructura digital actual todavía no cubre todas las necesidades de la población rural.
Sin embargo, la iniciativa también ha generado debate entre expertos en telecomunicaciones. Algunos críticos apuntan que la reactivación de cabinas telefónicas puede considerarse un enfoque anacrónico, argumentando que los recursos públicos podrían dirigirse a infraestructura digital moderna, como redes de internet de alta velocidad o programas de alfabetización digital, que tendrían un impacto más duradero en la inclusión tecnológica de las comunidades.
Esta medida, que combina una solución tradicional con un objetivo social contemporáneo, surge en un momento en el que México sigue enfrentando desafíos significativos para garantizar la conectividad de todos sus habitantes. La recuperación de las cabinas telefónicas forma parte de un esfuerzo más amplio por atender las disparidades en el acceso a la comunicación y reducir las brechas digitales que afectan sobre todo a las zonas más remotas del país.