Las sustancias PFAS se encuentran en todos lados, también en el agua de consumo humano
La UE activa los nuevos niveles para los «químicos eternos» que ingieres sin darte cuenta cuando bebes agua
Las PFAS son sustancias químicas que se utilizan en los textiles o en los envases y están presentes en el agua
La Comisión Europea ha activado los nuevos límites de las sustancias PFAS que se encuentran presentes en el agua potable de consumo humano. Con esta medida, se han armonizado los límites en toda la Unión Europea y los Estados miembros, además de informar a Bruselas, tendrá que combatir su presencia si alcanzan niveles peligrosos.
La Agencia de sustancias tóxicas de Estados Unidos, ATSDR, explica que las PFAS, que es como se conoce a las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas, «son un grupo grande y complejo de sustancias químicas sintéticas que se han usado en la industria y los productos de consumo en todo el mundo desde la década de 1940». Explica esta agencia que se utilizan en la industria textil o en la fabricación de envases.
También dice que «las PFAS no se encuentran de forma natural pero se encuentran de forma generalizada en el ambiente, en las personas, la vida silvestre y los peces en todo el mundo».
Por eso, a partir de ahora, los 27 países que conforman la Unión Europea, tendrán unos límites armonizados en toda Europa. Además, deberán informar a la Comisión Europea en caso de que se produzca cualquier anomalía en «datos sobre superaciones de los valores límite, incidentes y cualquier excepción concedida».
Explica la Comisión Europea que «si se superan los valores límite, los Estados miembros deben tomar medidas para reducir el nivel de PFAS y proteger la salud pública, informando a la población. Estas medidas pueden incluir el cierre de pozos contaminados, la adición de tratamientos para eliminar las PFAS o la restricción del uso del suministro de agua potable mientras se mantenga la superación».
Según la comisaria europea de Medio Ambiente, Resiliencia Hídrica y Economía Circular Competitiva, Jessika Roswall, «la contaminación por PFAS es una preocupación creciente en el agua potable de toda Europa. Con la armonización de los límites y la monitorización obligatoria ya en vigor, los Estados miembros disponen de las normas y herramientas necesarias para detectar y abordar rápidamente las PFAS y proteger la salud pública».