El abogado José Maria Fernández Abril, miembro de Abogados Cristianos
Entrevista tras la sentencia del Tribunal Constitucional
José María, abogado del padre de Noelia: «El TC ha sentado un precedente peligroso. Es un suicidio asistido»
José María Fernández Abril es miembro de Abogados Cristianos y el letrado al cargo de la defensa del padre de Noelia y ha atendido a El Debate por teléfono tras trascender la sentencia del Tribunal Constitucional
El Tribunal Constitucional (TC) ha rechazado admitir a trámite el último recurso presentado por el padre de Noelia, la joven barcelonesa de 25 años que quiere acabar con su vida a través de la eutanasia, proceso que se encontraba suspendido por la Justicia. Con esta decisión, el TC cierra la vía constitucional al progenitor, que se ha opuesto desde el inicio a que se le aplique la eutanasia y ha intentado frenar por todas las vías legales que se lleve a cabo, al considerar que su hija no se encuentra en condiciones de tomar una decisión irreversible de ese alcance.
En esta sentencia, la primera relativa a la eutanasia desde que se aprobó la ley que la regula en 2023, el TC considera que no existe una vulneración de un derecho fundamental tutelable en amparo para estudiar el recurso que el padre de Noelia presentó contra la decisión del Tribunal Supremo de inadmitir otro de sus recursos contra la eutanasia de la joven.
Además de invocar la vulneración del derecho a la tutela judicial efectiva y del derecho a la vida, de la dignidad de la persona y la autonomía, el padre impugnó las resoluciones judiciales que habían considerado acreditada la capacidad de la paciente para decidir, su voluntad de solicitar la eutanasia y la concurrencia de los requisitos legales para acceder a ella porque padece una enfermedad grave e incurable que le provoca un padecimiento grave, crónico e imposibilitante.
José María Fernández Abril es miembro de Abogados Cristianos y el letrado al cargo de la defensa del padre de Noelia y ha atendido a El Debate por teléfono tras trascender la sentencia del Tribunal Constitucional. «A nivel procesal, claro que no me sorprende. Además, el porcentaje de casos que consiguen llegar a amparo es muy pequeño. Pero sí teníamos expectativas, porque entendemos que si una vida y el artículo 15 de la Constitución no tienen interés constitucional, ya no sabemos qué caso puede tenerlo», declara a este periódico.
A pesar de la desestimación del recurso presentado por la defensa del progenitor de Noelia, Fernández Abril sostiene que van a agotar todas las vías posibles, y que recurrirán al Tribunal Europeo de Derechos Humanos. «Iremos hasta el final. Es algo que manifestamos desde el principio y forma parte de nuestro compromiso con la familia: llegar hasta el final y agotar todas las vías posibles», expresa.
José María Fernández Abril, abogado que defiende al padre de Noelia
Según relata el abogado, Noelia padece un trastorno mental, un trastorno límite de la personalidad, intentos autolíticos previos y conductas suicidas. «Ha atentado contra su vida en el pasado y ahora, gracias a esta ley, se ha encontrado un resquicio legal para hacerlo. Y además ahora lo haría con anticipación, con frialdad y de una manera planificada», lamenta.
Además, a juicio de Fernández Abril, esta sentencia del TC sienta un «precedente peligroso»: «La clave es que se está aplicando la ley de eutanasia como si fuera una ley de suicidio asistido. La ley exige un 'contexto eutanásico', es decir, una enfermedad grave, deterioro progresivo, etc. Pero en la práctica se asemeja a una ley de suicidio asistido, como en otros países. Y España no tiene esa ley», explica en declaraciones a este periódico.
Aunque a efectos prácticos no suponga una victoria, ya que la Justicia da la razón a Noelia, la defensa del padre ha conseguido que judicialmente se reconozca la legitimación del padre para defender a su hija en los tribunales. «El Tribunal Superior de Justicia de Cataluña estimó parcialmente nuestra demanda en ese sentido. No nos dio la razón en el fondo, porque consideró válida la eutanasia, pero sí reconoció que nuestra actuación estaba sustentada en derecho, que era digna y que teníamos derecho a pelear. Eso sí quedó certificado», señala.