Una mujer rompe un cigarro
Reino Unido prohíbe comprar tabaco a todos los nacidos a partir del 1 de enero de 2009
Esta medida buscará con esta medida liderar la lucha contra el tabaquismo, el cuál provoca unas 80.000 muertes cada año en el país británico
En abril de 2024, Reino Unido dio el primer paso para prohibir el tabaco en los menores de 18 años. Hace dos años, el proyecto de la ley conocida como Tobacco and Vapes Bill –propuesta por el entonces gobierno conservador de Rishi Sunak– superó su primera gran votación en la Cámara de los Comunes, aunque no llegó a convertirse en ley porque se convocaron elecciones generales y el proceso se detuvo.
Ahora, dos años después de esta primera propuesta, la Cámara de los Comunes como la Cámara de los Lores han llegado a un acuerdo sobre el borrador final de la legislación «histórica», la cuál impedirá que cualquier persona nacida después del 1 de enero de 2009 empiece a fumar, tras haber superado el clásico proceso conocido como 'ping-pong' parlamentario.
Dado que ambas Cámaras han acordado el texto del proyecto de ley, ahora solo queda esperar la fase final de la Sanción Real –con la aprobación del Rey Carlos III–, cuando se convertirá en Ley del Parlamento. Esta ley podría comenzar a aplicarse plenamente en 2027, cuando los primeros afectados cumplan 18 años. De esta forma, el Gobierno británico buscará crear la primera «generación libre de humo». Entre otros aspectos, el texto también incluye la imposición de requisitos de información y regulación de productos relacionados con el tabaco, los cigarrillos electrónicos y otros productos.
De igual manera, se prohibirá el vapeo en aquellos coches que transporten niños, parques infantiles, inmediaciones de los colegios o en hospitales, mientras que en otros lugares como playas o espacios privados al aire libre no habrá ningún tipo de restricción.
Sus defensores creen que, de esta forma, se promueve que las generaciones futuras no tengan contacto con el tabaco y, por tanto, no se hagan adictos. De hecho, el país británico buscará con esta medida liderar la lucha contra el tabaquismo, el cuál provoca unas 80.000 muertes cada año en Reino Unido.
«Más vale prevenir que curar: esta reforma salvará vidas, aliviará la presión sobre el NHS y construirá una Gran Bretaña más sana», señaló el secretario de Estado de Sanidad y Asistencia Social, Wes Streeting.
Por su parte, la ministra de Sanidad Gillian Merron señaló este lunes que se trata «de la mayor intervención en materia de salud pública en una generación»: «Puedo asegurar a todos que salvará vidas».
Por otro lado, hay quien opina que podría ser ilegal debido a establecer una discriminación por edad y quien cree que supondría una enorme pérdida para el Estado en cuanto a recaudación de impuestos se refiere.
Así lo ve Lord Naseby, exdiputado conservador, quieb afirmó que el proyecto de ley «molesta a muchísimas personas de ese sector», incluidos los minoristas.
De funcionar, también ahorraría a las arcas una buena cantidad de dinero al no tener que costear tratamientos contra el cáncer u hospitalizaciones, y es que entre el 80 % y 90 % de los cánceres de pulmón se dan en fumadores o exfumadores, eso sin contar la infinidad de enfermedades y otros tipos de cáncer en los que el tabaco tiene un papel fundamental.