Dos gatos duermen en una cama
La UE cambia las normas para quienes tengan perros o gatos de compañía
El Parlamento Europeo aprueba la primera normativa relativa a las mascotas
El Parlamento Europeo ha aprobado este martes la primera normativa comunitaria para «poner fin a las prácticas abusivas, frenar los métodos comerciales crueles y proteger la salud de los gatos y los perros», también los que se tienen como mascotas.
Se trata de instaurar las mismas medidas comunes en todos los países que comienzan con la obligación de implantar microchips identificativos a todos los perros y gatos que, además, constarán en una base de datos nacional que se podrá intercambiar con la de otros países.
Además, se prohibirá atar a un perro o un gato a un objeto, salvo cuando sea necesario para un tratamiento médico, así como el uso de collares de púas y de estrangulamiento sin mecanismos de seguridad incorporados.
Respecto a la crianza de estos animales para su comercialización, el Parlamento Europeo ha acordado que se prohibirá el cruce entre padres e hijos, abuelos y nietos, así como entre hermanos y medio hermanos. También se prohibirá la cría de perros o gatos para obtener características exageradas o excesivas que supongan riesgos importantes para la salud.
Y respecto a los animales que procedan de otros países, los no pertenecientes a la UE deberán llevar un microchip antes de entrar en la UE y, posteriormente, ser registrados en una base de datos nacional. Los propietarios de mascotas que entren estarán obligados a preinscribir a su animal con microchip en una base de datos al menos cinco días hábiles antes de su llegada, a menos que ya esté registrado en la base de datos de un país de la UE.
Eso sí, los ciudadanos europeos aún disponen de tiempo para aplicar estas normas a sus animales de compañía y mascotas. Los vendedores, criadores y refugios dispondrán de cuatro años a partir de la entrada en vigor de la legislación para prepararse. Para los propietarios de mascotas que no venden animales, la obligación entrará en vigor a los 10 años en el caso de los perros y a los 15 en el de los gatos.
Para la ponente de esta normativa y presidenta de la Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural, Veronika Vrecionová, de Conservadores y Reformistas Europeos (ECR), «hemos dado un paso importante para regular el comercio de perros y gatos en la Unión Europea. Nuestro mensaje es claro: una mascota es un miembro de la familia, no un objeto ni un juguete. Por fin contamos con normas más estrictas sobre cría y trazabilidad que nos ayudarán a combatir a quienes ven a los animales como un medio para obtener beneficios rápidos. Al mismo tiempo, estamos creando igualdad de condiciones para los criadores honestos de la Unión Europea».