Ursula von der Leyen ha pasado por alto 131 estudios sobre tabaquismo
Bruselas ignora 131 estudios sobre tabaco: la rebelión de los médicos que pone en jaque a la UE y a la OMS
26 médicos y científicos europeos han enviado una carta a von der Leyen denunciando que la UE ha pasado por alto 131 estudios sobre tabaquismo y piden a Bruselas y a la OMS que dejen de tratar igual todos los productos de nicotina y regulen con rigor científico
Empieza a formarse un frente científico contra el «café para todos» en la regulación del tabaco. Veintiséis médicos y científicos europeos, agrupados en la Plataforma para la Reducción del Daño por Tabaquismo, han enviado una carta a Ursula von der Leyen en la que acusan a Bruselas de ignorar 131 estudios científicos relevantes y de basar su estrategia en la premisa (no respaldada por la evidencia) de que todos los productos con nicotina son iguales. Reclaman a la Comisión Europea que deje de tratar de la misma manera al cigarrillo, al tabaco calentado, a los vapeadores y a las bolsas de nicotina, y que empiece a regularlos según su riesgo real para la salud.
En su manifiesto, estos expertos recuerdan que el principal daño del tabaquismo procede de la combustión del tabaco, no de la nicotina en sí misma. Por ello, defienden que las alternativas sin humo deben ser evaluadas y reguladas de forma diferenciada, siempre bajo marcos estrictos, con control de calidad, fuerte fiscalidad y la protección del menor como prioridad absoluta. A su juicio, seguir ignorando este gradiente de riesgo equivale a desaprovechar herramientas que podrían acelerar el abandono del cigarrillo entre fumadores adultos.
Políticas lentas
Este llamamiento europeo coincide con un giro que empieza a asomar en el entorno de la Organización Mundial de la Salud. En un estudio publicado en la revista Nature Health, tres históricos de la salud pública vinculados durante décadas a la OMS (Robert Beaglehole, Ruth Bonita y Tikki Pang) reconocen que las políticas actuales avanzan demasiado despacio para frenar una epidemia que sigue siendo una de las principales causas de muerte evitable del planeta. Los autores plantean integrar explícitamente la reducción de daños en la estrategia global contra el tabaquismo, combinando las medidas clásicas (impuestos, restricciones y campañas de prevención) con un acceso regulado a productos de nicotina sin combustión.
Un estudio reconoce que las políticas actuales avanzan demasiado despacio para frenar una epidemia que sigue siendo una de las principales causas de muerte evitable
El artículo de Nature Health va más allá del diagnóstico y describe esta vía como una «oportunidad histórica» para acelerar la caída del consumo de cigarrillos, siempre y cuando se cierre el paso a los menores y se vigile de cerca la industria. Pretenden que si el cigarrillo es el producto más dañino del mercado del tabaco, cualquier desplazamiento hacia alternativas menos nocivas puede traducirse en menos enfermedad y menos muertes a medio y largo plazo.
Ambos mensajes (la carta a Bruselas y el estudio vinculado a la OMS) convergen en un punto clave: proteger a los menores es irrenunciable, pero ese objetivo no es incompatible con diseñar políticas más eficaces para los fumadores adultos que ya existen. La evidencia internacional sugiere que regular con rigor, diferenciar por nivel de riesgo y blindar el acceso frente a adolescentes puede acelerar el fin del tabaquismo; ignorar la ciencia disponible, advierten estos expertos, corre el riesgo de perpetuar el reinado del cigarrillo, el producto que todos coinciden en señalar como el más dañino.