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IQOS

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La FDA bendice IQOS y Extremadura ve una oportunidad histórica para acabar con el cigarrillo

La agencia encargada de proteger la salud pública en Estados Unidos ha renovado la autorización de este dispositivo, lo que refuerza el papel del tabaco calentado y abre una oportunidad clave para el sector tabaquero de Extremadura

La decisión ha llegado desde Washington, pero sus efectos pueden notarse, y mucho, en los campos de tabaco extremeños. La Food and Drug Administration (FDA) de Estados Unidos (la agencia encargada de proteger la salud pública) ha renovado la autorización de IQOS como Modified Risk Tobacco Product (MRTP), un estatus excepcional que permite a este dispositivo de tabaco calentado comunicar una reducción de exposición a sustancias nocivas frente al cigarrillo convencional. La noticia llega en un momento de caída del consumo de cigarrillos y supone una oportunidad para las regiones productoras de hoja adaptadas a este nuevo mercado, con Extremadura en primera línea y siempre pensando en la salud del consumidor de nicotina.

Hoja de tabaco

Hoja de tabacoCR

En su orden oficial, la FDA afirma que «los estudios científicos han demostrado que cambiar completamente de los cigarrillos convencionales al sistema IQOS reduce significativamente la exposición del cuerpo a sustancias químicas dañinas o potencialmente dañinas». La agencia añade que, con la evidencia disponible (aunque aún no existan estudios epidemiológicos a muy largo plazo), es «razonablemente probable» una reducción medible y sustancial de la morbilidad o mortalidad entre los consumidores que hagan esa transición. Sobre esa base, renueva la autorización de IQOS como producto de riesgo modificado y consolida una perspectiva regulatoria que diferencia entre productos en función de su riesgo relativo.

Cambiar completamente de los cigarrillos convencionales al sistema IQOS reduce significativamente la exposición del cuerpo a sustancias químicas dañinasFDA

La reautorización también permite seguir informando a fumadores adultos en Estados Unidos sobre las diferencias de exposición química entre el tabaco calentado y el cigarrillo tradicional, bajo unas condiciones estrictas de comunicación. Esto confirma que las autoridades sanitarias estadounidenses consideran que este tipo de productos tiene un papel específico en la estrategia de reducción de daño entre fumadores que no abandonan por completo el consumo de nicotina.

¿Qué es IQOS?

IQOS es un dispositivo de tabaco calentado que funciona con unas barritas de tabaco procesado que no se queman, sino que se calientan a unos 350 grados para generar un aerosol con nicotina, sin humo ni ceniza, y con menos sustancias tóxicas que un cigarrillo convencional, aunque no está exento de riesgo.

Impacto en España

Para España, y en particular para Extremadura, la noticia tiene una lectura económica muy positiva. En el mercado español, IQOS concentra prácticamente todo el segmento de tabaco calentado y ronda el 3,5 % del mercado total de tabaco, con cuotas que superan el 10 % en grandes ciudades como Madrid y Barcelona. El cigarrillo convencional sigue copando más del 80 % de las ventas, de modo que el margen de sustitución hacia productos sin combustión es todavía muy amplio si el marco regulatorio acompaña y diferencia los productos según su perfil de riesgo.

Extremadura es una de las grandes piezas de ese puzle. La región cultiva cerca del 98 % del tabaco producido en España, lo que sitúa al país como el tercero de la UE en producción de hoja, y ya ha adaptado parte de sus explotaciones a los estándares de calidad exigidos para el tabaco destinado a productos calentados. En una comunidad históricamente dependiente del tabaco en un momento de declive del cigarrillo convencional, esta diversificación hacia hoja específica para calentado es una tabla de salvación para centenares de agricultores y cooperativas.

Acuerdo histórico

No es casual que, alrededor de este sector, se haya producido uno de los pocos consensos transversales de la legislatura extremeña. PP, PSOE, Vox y Unidas por Extremadura aprobaron recientemente una declaración institucional conjunta en la Asamblea regional para defender el tabaco como motor económico y reclamar que cualquier nueva regulación en Bruselas se evalúe con criterios científicos, de impacto económico y social, y que facilite transiciones ordenadas hacia productos diferenciados. Que fuerzas enfrentadas en casi todo coincidan aquí da una idea del peso del cultivo en la región y de la preocupación ante los cambios en el mercado mundial.

La decisión de la FDA se interpreta en Extremadura como una señal de estabilidad para el segmento del tabaco calentado, que puede traducirse en contratos más largos, inversiones y mantenimiento de empleo en la cadena agraria e industrial. El sector viene de años de reconversión, certificaciones y adaptación a estándares muy exigentes de trazabilidad y calidad, especialmente para la hoja destinada a estos productos, y ve en el respaldo del regulador estadounidense la idea de que la diferenciación basada en ciencia ya no es una teoría, es una realidad.

El caso de Japón

La experiencia internacional refuerza esta lectura. Japón es el caso de estudio más citado. Desde la introducción del tabaco calentado, las ventas de cigarrillos han caído allí a un ritmo cinco veces superior al de los años previos, con descensos acumulados cercanos al 50 %, según datos oficiales y estudios independientes. En Europa, Italia se ha situado a la vanguardia en adopción de tabaco calentado, con una penetración en aumento y una caída del consumo de cigarrillos convencionales; algunos analistas apuntan a que, si la tendencia continúa, el cigarrillo podría volverse marginal en el mercado italiano en la próxima década.

Desde la introducción del tabaco calentado, las ventas de cigarrillos en Japón han caído allí a un ritmo cinco veces superior al de los años previos

Mientras Estados Unidos renueva su percepción del tabaco calentado y mercados como Japón o Italia avanzan en la sustitución del cigarrillo, el debate europeo entra en una fase clave con la revisión de la Directiva de Productos del Tabaco. La posición de regiones como Extremadura, respaldada de forma inédita por todo el arco parlamentario autonómico, será insistir en que la regulación tenga en cuenta tanto la evidencia científica sobre riesgo relativo como el impacto en territorios donde el tabaco sigue siendo un pilar económico.

La reautorización de IQOS por parte de la FDA supone un argumento que agricultores, cooperativas y responsables políticos extremeños utilizarán para defender una transición ordenada hacia productos sin combustión que proteja la salud, pero también el empleo y el tejido rural de la región.

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