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Persona con esclerosis múltipleGTRES

Aprueban un medicamento que ralentiza la esclerosis múltiple progresiva en pacientes avanzados y mayores

Redujo el empeoramiento de la función de las manos y de las extremidades superiores en un 41 % a las 12 semanas, y redujo el riesgo de requerir una silla de ruedas en un 52 % entre aquellos que ya no podían caminar

Un nuevo fármaco ha sido aprobado en Londres. Se trata del Ocrelizumab, un medicamento que se utiliza con algunos pacientes con esclerosis múltiple. Su función es clara, ralentiza significativamente los síntomas en personas con esclerosis múltiple progresiva primaria (EMPP), incluidos los de mayor edad y los que están en la fase de discapacidad más avanzada y van en sillas de ruedas.

El fármaco ha sido probado en el ensayo clínico internacional de fase III, Oratorio-Hand, liderado por la Universidad de Queen Mary de Londres, y cuyos resultados se han publicado este viernes en The Lancet.

Realizado con más de un millar de pacientes de 22 países, el ensayo demostró que el ocrelizumab no solo reduce significativamente la progresión de la enfermedad, sino que los que reciben este fármaco tienen un riesgo un 30 % menor de progresión de la discapacidad en comparación con los pacientes que recibieron un placebo.

El tratamiento también redujo el empeoramiento de la función de las manos y de las extremidades superiores en un 41 % a las 12 semanas, y redujo el riesgo de requerir una silla de ruedas en un 52 % entre aquellos que ya no podían caminar o moverse libremente al inicio del estudio.

Además, el efecto del ocrelizumab fue aún mayor en pacientes que mostraban signos de actividad inflamatoria de la enfermedad en las resonancias magnéticas iniciales, con una reducción del 55 % en el riesgo de progresión de la discapacidad en este grupo.

Beneficiar a más pacientes

La EMPP, una forma de esclerosis múltiple en la que la discapacidad empeora con el tiempo, afecta a entre el 10 y el 15 % de las personas con esta afección.

Pero a diferencia de las formas recurrentes de EM, las opciones de tratamiento para la EMPP siguen siendo limitadas, y existe un debate continuo sobre si las personas con la enfermedad más avanzada todavía tienen probabilidades de beneficiarse del tratamiento.

El estudio Oratorio-Hand se diseñó específicamente para abordar esta cuestión porque los ensayos importantes anteriores solían excluir a los pacientes de más de 55 años y a los que tienen una discapacidad avanzada pero este ensayo incluyó personas de hasta 65 años y a muchos con un deterioro sustancial de la movilidad y una progresión avanzada de la enfermedad.

Para los autores, los resultados sugieren que el ocrelizumab podría beneficiar a una población de pacientes más amplia de la que actualmente tiene acceso al medicamento, lo que conducirá a cambios en la forma en que se maneja la esclerosis múltiple en el Servicio Nacional de Salud del Reino Unido y cambiará el diseño de futuros ensayos para la EM progresiva.

Tal y como relata Gavin Giovannoni, autor principal y profesor de Neurología en Queen Mary, estos hallazgos son importantes porque muestran que el tratamiento puede marcar «una diferencia significativa para las personas con formas más avanzadas de esclerosis múltiple y puede ayudar a preservar la función de las manos y los brazos», lo cual es importante para mantener «la independencia, las actividades diarias y la calidad de vida».

Por último, subraya el experto que el estudio sugiere que deberían pensar de manera diferente sobre cómo es un tratamiento exitoso en la esclerosis múltiple avanzada y que no deberían asumir «una falta de beneficio en ciertos grupos». «El estudio O’HAND cambia la forma en que manejamos y pensamos sobre la enfermedad», concluye.