Fabio Ignacio y su madre Kiriaki
La prima de Fabio, el niño bajo los escombros por el terremoto de Venezuela: «Ha vuelto a dar señales de vida»
La familia ha recibido donaciones de alimentos gracias «a las mismas donaciones de la gente», sobretodo, comenta, recibieron muchos productos provenientes de Estados Unidos
La esperanza de encontrar con vida a Fabio, un niño de nueve años atrapado bajo los escombros del doble terremoto de Venezuela del pasado 24 de junio, mantiene en vilo a su familia. Desde Barcelona, su prima Laura asegura a El Debate que el edificio ha pasado a estar «bajo el control de las autoridades del Estado», por lo que existe la amenaza de que pueda ser demolido. Algo «absurdo», ya que todavía hay vida bajo los escombros. Además, anuncia que «ha vuelto a dar señales de vida esta noche», y unos rescatistas «lo confirman». Ellos mismos han estado trabajando con las manos y parece que están más cerca de llegar a donde Fabio.
Según relata, el problema con el régimen se intensificó después de que una mujer hiciera una declaración a la prensa sobre lo que estaba ocurriendo en la zona. A raíz de ello, afirma, a las familias les pidieron que dejaran de hablar con los medios de comunicación. Sin embargo, la prima de Fabio, que se encuentra fuera del país, asegura no estar de acuerdo con esta decisión: «Si estamos recibiendo coacción por parte del organismo del Gobierno, tenemos que dar visibilidad a lo que está pasando, declarar y que la gente se entere», denuncia.
El problema, apunta la joven, es que las familias no entienden por qué están actuando así. En este sentido, ve la posibilidad de que existan «otros intereses» relacionados con el edificio. «¿Qué problema tienen? Nosotros estamos desesperados porque necesitamos una maquinaria», afirma.
Así, explica que lo único que necesitan para continuar las labores de búsqueda es una grúa telescópica y una persona que pueda manejarla. También insiste en que el problema no es económico, ya que las familias están dispuestas a reunir el dinero necesario para pagar el servicio: «No se trata de un tema de dinero. Entre todas las familias podemos hacer una recolecta y pagarlo. El problema es que no hay manera de conseguir esa grúa. Hemos buscado todas las formas posibles, se ha llamado a más de 15 números de teléfono y ha sido imposible», lamenta.
Al hilo, asevera que, en vez de controlar lo que se habla, lo que debería hacer la Administración es intervenir y facilitar a las familias el contacto o los medios necesarios para poder continuar el rescate: «Nosotros no entendemos por qué parece que el edificio importa más que quienes siguen debajo de los escombros», expone.
En tema de ayudas, Laura revela que, una vez más, es «el pueblo el que salva al pueblo». Su familia ha recibido donaciones de alimentos gracias «a las mismas donaciones de la gente», sobretodo, comenta, recibieron muchos productos provenientes de Estados Unidos. «La ironía, y el gobierno en Venezuela no ha hecho absolutamente nada, solo hablar tonterías y politizar a su manera la situación a más no poder».
A pesar de todo, y del desgaste físico y emocional que están viviendo, la familia no pierde la esperanza. La última información que ha recibido Laura desde La Guaira es que las labores de retirada de escombros continuaron el pasado sábado hasta las ocho y media de la tarde gracias al trabajo de familiares y voluntarios y que estaba previsto retomarlas de nuevo durante la jornada siguiente. «Mi padre me ha dicho que se ha avanzado bastante y que todos mantenemos la fe intacta», concluye, aferrándose a la esperanza de que Fabio pueda ser encontrado.