Durante los primeros minutos los cambios son sutiles pero constantes
Qué se ve durante un eclipse total: las fases, desde el comienzo hasta el final
El eclipse durará más de una hora y dejará bajadas de temperatura y sombras proyectadas antes de la penumbra
El eclipse total de Sol del 12 de agosto no ocurrirá de golpe, sino como una secuencia progresiva que transformará el cielo y el entorno durante más de una hora. El fenómeno comenzará con la fase parcial, el instante en el que la Luna empieza a «morder» el disco solar.
Durante estos primeros minutos los cambios son sutiles pero constantes, la intensidad de la luz va disminuyendo de forma paulatina mientras el paisaje adquiere un tono más apagado y comienzan a proyectarse sombras curiosas en el suelo a través de las hojas de los árboles.
A medida que la Luna sigue su curso, la transformación del ambiente se vuelve incuestionable. La temperatura desciende ligeramente y la sensación general pasa a ser la de un atardecer adelantado.
Es en esta transición hacia el momento cumbre cuando la meteoróloga y física Mar Gómez avisa de los destellos clave que hay que saber identificar: «Vas a empezar a ver pequeños destellos, como puntitos, que son las perlas de Baily». Este efecto visual da paso inmediato al punto de máxima tensión lumínica».
Vas a ver un destello muy fuerte, el anillo de diamante, y cuando desaparece es cuando empieza la totalidadMeteoróloga y física
El eclipse alcanza su punto álgido
Con el fin del anillo de diamante arranca el instante más esperado: el Sol queda totalmente cubierto por la Luna y la corona solar, invisible en condiciones normales, se hace perceptible. Tras este periodo de penumbra, el proceso se invierte.
El regreso repentino de la luz marca el final de la totalidad y exige volver a usar gafas homologadas para observar cómo el fenómeno repite en sentido contrario cada una de sus etapas.