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Jesús con su mujer e hija después del seísmoCedida

 «Estaba preparando el biberón de mi hija cuando empezó a temblar la tierra»: así vivió un español el terremoto de Colombia

Jesús, un asturiano residente en Medellín, Colombia, explica a El Debate cómo vivió el seísmo y cuál es la situación en el país

La mañana parecía tranquila, los más madrugadores se estaban preparando para ir a trabajar. Todo era normal en Colombia. Sin embargo, poco después de las 7:30 de la mañana, un gran terremoto de magnitud 7,4 azotó Cali, Manizales y Pereira y dejó decenas de muertos, ya que son tres ciudades situadas en un corredor vinculado a la cordillera de los Andes y, por tanto, especialmente expuestas a los seísmos.

Jesús, un asturiano residente en Medellín, Colombia, explica a El Debate cómo vivió el terremoto y cuál es la situación en el país. Como cada mañana, el padre de familia se levantó a las siete. En este momento comenzaron a entrar mensajes en sus teléfonos móviles: «Eran alertas que se envían automáticamente desde los servicios geológicos nacionales y los servicios de emergencias, avisando de que se iba a producir un seísmo en cuestión de instantes», informa.

Su mujer, que ya está acostumbrada a este tipo de situaciones, le advirtió de que la tierra estaba temblando: «Estaba preparando el biberón de mi hija cuando empezó a temblar la tierra», reconoce el asturiano.

Poco después comenzaron a moverse los muebles y los cuadros de la vivienda. Ante el temor de que la situación empeorara, Jesús y su mujer cogieron a la niña y salieron rápidamente a la calle. Allí se encontraron con una escena que se repetía en distintos puntos del país: los vecinos también habían abandonado sus viviendas.

Tras permanecer un rato en la calle y comprobar que la situación se había calmado, regresaron poco a poco a sus hogares. A partir de ahí empezaron a darse cuenta de la magnitud de los hechos: «Empezamos a recibir los mensajes, imágenes y vídeos de amigos que nos mostraban lo que estaba pasando».

Ahora, una vez pasado el primer gran temblor, el miedo no ha desaparecido. El temor se centra en las réplicas, ya que, según reconoce Jesús, las autoridades les han advertido de que «las próximas horas son de riesgo y pueden producirse nuevos movimientos».

«Miedo, incertidumbre, pavor»

Aunque ya ha pasado el temblor, los ciudadanos siguen sintiendo «miedo, incertidumbre, nerviosismo, pavor» puesto que «cuando se cae un edificio que alberga personas, es lógico que haya muchísimo miedo». Ahora viene lo más complicado. Según afirma el español, están a la espera de «los reportes oficiales de víctimas». Así, señala que «todo hace pensar que en Cali, Pereira y Manizales podría haber bastantes más víctimas que en otras ciudades. Esperemos que sean las menos posibles», asevera.

Una de las imágenes más impactantes por el momento ha llegado desde Manizales, donde se ha desplomado sobre la nave una de las torres de la catedral: «Es un templo emblemático, entre otras cosas porque cuenta con una de las torres más altas de América Latina», lamenta.

En la imagen se aprecian los daños sufridos por la Catedral de Manizales tras el terremoto que sacudió ManizalesAFP

Las horas siguientes al seísmo

Una vez superadas las primeras horas, queda por delante lo más complicado: evaluar daños, ayudar a los perjudicados e identificar posibles víctimas. Aunque hay un ejemplo reciente, como es Venezuela, que el pasado mes de junio vivió uno de los terremotos más fuertes de su historia, Jesús se muestra confiado, puesto que «todo funciona mucho mejor» y «el Estado colombiano está mucho más preparado».

Por último, se muestra confiado en que tendrán «una capacidad de respuesta y una eficiencia mucho mayores que las que hemos visto en Venezuela» y revela que tiene «total confianza en las autoridades y en los servicios de emergencia».