Un gato junto a un perro
Eclipse solar 12 de agosto
Eclipse solar total: ¿cómo puede afectar a nuestras mascotas?
La Real Sociedad Canina de España (RSCE) ha advertido de que la oscuridad repentina durante el eclipse de este miércoles o y, especialmente, las aglomeraciones y los cambios en el comportamiento de las personas «pueden generar inquietud en algunos animales». Por ello, recomienda «no colocar gafas para eclipses a los perros ni obligarlos a mirar directamente al Sol».
La organización aconseja mantener vigilados a los animales ante posibles alteraciones de comportamiento y recuerda que los perros «no suelen mirar directamente al Sol por iniciativa propia». El problema, señala, puede surgir por la intervención de las personas: «el riesgo puede aparecer cuando se intenta dirigir su atención hacia el fenómeno, sujetarles la cabeza para hacer una fotografía o colocarles unas gafas que no han sido diseñadas para ellos».
«Las gafas homologadas que se comercializan para observar el eclipse están concebidas para las personas y no deben utilizarse en animales», precisa la RSCE. Además de provocar incomodidad o estrés, «el perro puede intentar quitárselas, morderlas o ingerir alguna de sus piezas».
Según la entidad, la mayoría de los perros «reaccionará más a los cambios que se produzcan a su alrededor por concentraciones de personas, ruido, excitación o alteraciones de sus rutinas, que al propio eclipse». La oscuridad repentina «puede desconcertar especialmente a aquellos animales que ya presentan ansiedad, miedo al ruido o una mayor sensibilidad a los cambios».
Por ello, recomienda mantener una rutina tranquila y no forzar al animal a observar el fenómeno, tampoco para fotografiarlo. «Conviene actuar con normalidad y evitar generar un ambiente de alarma o excitación excesiva», indica.
Perros y gatos en una casa
Asimismo, aconseja evitar las aglomeraciones. En lugares concurridos, con tráfico, ruido o mucha actividad, «puede ser preferible dejar al perro en casa, en un entorno conocido». Si sale, debe permanecer sujeto con correa y correctamente identificado para prevenir fugas ante un sobresalto. También conviene vigilar señales de estrés como jadeo excesivo, temblores, gemidos, inquietud o búsqueda de un escondite.
El presidente de la RSCE, José Miguel Doval, sostiene que «el eclipse no representa en sí mismo una amenaza para los perros». «El verdadero riesgo procede de determinadas conductas humanas y del entorno multitudinario y de agitación que puede generarse alrededor de este fenómeno», afirma.
«Por eso, no debemos obligarlos a participar en la experiencia como si la vivieran igual que nosotros ni atribuirles necesidades que no tienen. Mantener sus rutinas, evitar situaciones de estrés y respetar su comportamiento natural es la mejor forma de protegerlos», subraya.
En cuanto a los gatos, más de lo mismo. Tal como señala la veterinaria y divulgadora María VetiCan en Diario de Avisos, estos animales no presentan el comportamiento de levantar la vista para observar un eclipse.
«Los que más lo van a notar son los animales salvajes», señala.