Un apersona acude al oftalmólogo
Estos son los principales síntomas para saber si tienes algún daño ocular tras el eclipse
Entre las consecuencias de observar el eclipse sin la debida protección se encuentran lesiones graves e irreversibles como quemaduras en la retina y ceguera permanente, además de la retinopatía solar
Tras el eclipse solar total que se ha vivido este 12 de agosto, la preocupación de la población reside en si su salud ocular ha sufrido algún tipo de daño, aunque sea oculto, tras observar el eclipse. Para evitar estos daños, tanto las autoridades como los expertos recomendaban el uso de gafas de eclipse homologadas con normativa ISO 12312-2:2015.
Entre las consecuencias de observar el eclipse sin la debida protección se encuentran lesiones graves e irreversibles como quemaduras en la retina y ceguera permanente, además de la retinopatía solar.
Entre los síntomas más frecuentes de la retinopatía se encuentra el escotoma central, considerado uno de los signos más característicos. Se trata de la aparición de una mancha oscura, grisácea o de un punto ciego en el centro del campo visual, que puede dificultar actividades cotidianas como leer, conducir o reconocer rostros.
Otro de los síntomas es la metamorfopsia, una alteración por la que las líneas rectas comienzan a percibirse como onduladas, distorsionadas o quebradas. Esta alteración puede indicar que la estructura de la mácula se ha visto afectada por procesos como el edema o la formación de cicatrices. También puede aparecer micropsia, un fenómeno por el que los objetos se perciben de un tamaño inferior al real debido a alteraciones en la transmisión de las señales visuales.
La retinopatía también puede provocar fotofobia, es decir, una sensibilidad anormal a la luz que genera molestias incluso en espacios interiores o en días nublados. A estos síntomas pueden sumarse cefaleas y dolor en la zona de la órbita ocular, relacionados con el esfuerzo visual y, en determinados casos, con procesos inflamatorios de las estructuras próximas al ojo.
La intensidad y combinación de estos síntomas puede variar según el tipo y el grado de afectación de la retina. Ante la aparición de alteraciones repentinas de la visión, manchas o distorsiones visuales, es recomendable acudir a un especialista para determinar su origen y valorar el tratamiento adecuado.