Mohammed Hassan, uno de los cuatro acusados, llega al exterior del Tribunal de la Corona de Winchester
Una mujer británica denuncia que su marido la drogaba y ataba para tener sexo con otros hombres
El principal implicado es Philip Young, de 50 años, quien a principios de este año reconoció su culpabilidad en numerosos delitos sexuales cometidos contra la que entonces era su esposa
Una mujer británica que fue drogada presuntamente por su entonces marido durante 13 años para permitir que otros hombres mantuvieran relaciones sexuales con ella sin su consentimiento relató a la Policía que en numerosas ocasiones se despertaba con los ojos vendados y el cuerpo atado. Su testimonio, recogido en varias declaraciones grabadas en vídeo, ha sido reproducido este miércoles ante un tribunal de Inglaterra.
El caso se está examinando en el Real Tribunal de Winchester, en el sur del país, donde cuatro hombres comparecen acusados de haber cometido abusos sexuales contra Joanne Young entre 2016 y 2023. Según la acusación, fue su propio marido quien los invitó a mantener relaciones sexuales con ella sin que la mujer hubiera dado su consentimiento.
El principal implicado es Philip Young, de 50 años, quien a principios de este año reconoció su culpabilidad en numerosos delitos sexuales cometidos contra la que entonces era su esposa. Entre los hechos admitidos figuran la violación, el voyeurismo y la administración de sustancias destinadas a aturdir o someter a la víctima.
Joanne Young, que estuvo casada con él durante dos décadas y es madre de tres hijos, ha decidido renunciar a su derecho al anonimato, por lo que su identidad puede hacerse pública durante el procedimiento judicial.
Por su parte, los otros cuatro procesados, cuyas edades oscilan entre los 32 y los 62 años, rechazan las acusaciones formuladas contra ellos. Dos están siendo juzgados por violación y otros delitos de carácter sexual, mientras que los dos restantes se enfrentan a cargos de agresión sexual en unos hechos en los que también está implicado Philip Young.
Durante la sesión judicial, los acusados escucharon sin mostrar reacción aparente las grabaciones de los interrogatorios policiales realizados a Joanne Young. En ellas, la mujer describió las circunstancias en las que se producían sus encuentros sexuales con su entonces marido y las dificultades que tenía para recordar determinados episodios.
Una de las declaraciones reproducidas corresponde a julio de 2024. En ella, la víctima explicó lo que consideraba la «pauta habitual» de las relaciones sexuales dentro de su matrimonio.
Según su relato, estos encuentros solían producirse después de que ambos hubieran salido a beber con amigos o tras consumir una última copa antes de irse a dormir. Sin embargo, la mujer aseguró que, con frecuencia, no se encontraba despierta cuando comenzaban las relaciones. «La mayoría de las veces, yo ya estaba profundamente dormida y él iniciaba las relaciones sexuales», manifestó ante los investigadores.
Joanne Young también explicó que, en distintas ocasiones, recuperaba la consciencia y descubría que tenía los ojos cubiertos con una venda y que estaba inmovilizada mediante ataduras. Pese a ello, apenas conservaba recuerdos de lo sucedido anteriormente ni de cómo había terminado «en esa situación».
Entre los episodios que describió ante la Policía figura uno ocurrido en febrero de 2023. Aquella noche, la mujer había acudido a un pub con unos amigos y, después de tomar algo, regresó a casa y se acostó. No obstante, mientras dormía, fue despertada y descubrió que había un hombre desconocido en su dormitorio. La presencia de aquella persona fue uno de los aspectos que posteriormente abordó con su marido.
De acuerdo con su declaración, a la mañana siguiente Philip Young le explicó que había estado buscando información en «foros» y que había «invitado a alguien a casa para vernos mantener relaciones sexuales».
La explicación de su entonces esposo provocó una profunda reacción de rechazo en Joanne Young, quien aseguró que desconocía que un extraño hubiera acudido a su domicilio en aquellas circunstancias. «Estaba muy disgustada y conmocionada al saber que alguien había estado allí», afirmó durante su declaración policial.
La mujer insistió, además, en que nunca habría consentido la presencia de aquel individuo ni aceptado participar en una situación semejante. «Fue una intromisión absoluta, algo que jamás habría aceptado ni querido», añadió.
Estos testimonios forman parte de las pruebas expuestas ante el tribunal de Winchester, que examina la responsabilidad de los cuatro hombres acusados de participar en los hechos. Mientras Philip Young ya ha reconocido su culpabilidad por múltiples delitos sexuales contra su exesposa, los otros cuatro procesados mantienen su negativa a haber cometido los delitos que se les atribuyen.