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Vista desde un ojo de buey de una operacióniStock

13,3 millones por la muerte de su bebé: las indemnizaciones médicas más caras de la historia de España

Acudir al médico puede dar miedo, muchas veces porque no sabemos en manos de quién nos ponemos

Las indemnizaciones por negligencias médicas en España no cesan. Cada vez son más personas que, desgraciadamente, reciben una cantidad de dinero por fallos médicos. La última se ha dado en Vitoria (País Vasco), donde un juzgado ha condenado al Servicio de Salud Vasco a pagar 1,2 millones de euros a los padres de un bebé fallecido por una enfermedad genética no diagnosticada, a pesar de que su anterior hijo había muerto por lo mismo. Esta compensación médica, que no es una de las más cuantiosas de nuestro país, pone en relieve la importancia de un buen cuidado y la responsabilidad sanitaria.

Acudir al médico puede dar miedo, muchas veces porque no sabemos en manos de quién nos ponemos. Sin embargo, la mayor parte de las veces todo sale bien, no suelen producirse negligencias médicas, que representan uno de los escenarios más complejos del panorama legal y sanitario español. Y es que, cuando un médico actúa sin rigor médico, no solo debilita al sistema sanitario, sino a una familia, unas ilusiones y una vida.

Aunque siempre han existido estos problemas médicos, el número de reclamaciones por mala praxis ha ido creciendo año a año con indemnizaciones que han alcanzado «cifras históricas, especialmente en casos relacionados con daños irreversibles o fallecimientos», ha explicado en la web de Ródenas Abogados y Asociados Pablo Ródenas, director del bufete y especialista en negligencias médicas.

Aunque la más cuantiosa fue una de 13 millones de euros a unos padres cuyo hijo había nacido con severos daños al nacer, por mala praxis, la más reciente se ha notificado este jueves. Un juzgado de Vitoria ha condenado a Osakidetza a indemnizar con 1,2 millones de euros a unos padres que perdieron a sus dos hijos por la misma enfermedad genética.

Según detallan el primero falleció en abril de 2019, con cinco meses y medio, y el segundo, en diciembre de 2020, cuando tenía poco más de cinco meses. Antes de volver a ser padres, la pareja consultó a una genetista del Hospital Universitario de Álava, que consideró «muy bajo» el riesgo de que volviera a suceder y no recomendó más pruebas. Volvió a pasar.

13 y 11 millones de euros en Valencia

La negligencia médica de 13 millones de euros se remonta al año 2015 en Sagunto (Valencia). Tal y como ya explicó este medio, todo comenzó cuando una madre acudió a dar a luz a un hospital privado de la ciudad. Como ocurre en casi todos los alumbramientos, los médicos intentaron un parto natural. Sin embargo, no tuvieron en cuenta las constantes vitales del bebé.

El retraso de la cesárea provocó al pequeño «una parálisis cerebral, ceguera, retraso en el desarrollo psicomotor, trastorno del lenguaje, sordomudez, además de problemas respiratorios», aseguró Cipriano Castreje, abogado que ha defendido a la familia.

En 2024, Valencia vivió otra de las indemnizaciones más caras de España. 11 millones de euros por, una vez más, un parto. En esta ocasión, la falta de atención médica fue la causa.

La madre de Chloe se puso de parto, por lo que fueron corriendo al hospital. Al registrarse, vieron que su ginecólogo no estaba y, en vez de llamar al de guardia, los compañeros decidieron que tenía que esperar. Las contracciones iban aumentando, pero la ignoraron. No llamaron a nadie.

Una vez atendida, los profesionales cometieron «múltiples errores». Uno de ellos estimular el parto, romper la bolsa e ignorar el sufrimiento de la madre y el de la pequeña, aún en el vientre, relata Pablo Ródenas. Esta dejadez médica se tradujo en graves problemas. A día de hoy, Chloe presenta un retraso generativo «muy grave». No puede caminar ni realizar funciones básicas de manera autónoma.