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Agustín Randazzo, uno de los fallecidos en el accidente de Urda (Toledo)Redes sociales

Jorge, hermano de una de las víctimas de Urda: «Pasamos el día en una iglesia y por la noche nos dijeron que había muerto»

Tal como relata a El Debate este argentino, se recorrió todos los hospitales de Castilla-La Mancha, con la pequeña esperanza de que su hermano se encontrara en una de las habitaciones, dado que le habrían encontrado vivo en el momento del accidente, perdiéndose el rastro momentos después

Agustín Randazzo vivía en Madrid desde el año 2002. El miércoles se levantó como un día cualquiera y se dirigió a la estación de Atocha, donde cogió un AVE dirección Sevilla. Aparentemente, un viaje por trabajo normal y cualquiera, montando en el vagón número 8 del tren de alta velocidad. Ahora, tres días después, este argentino de 51 años es uno de los protagonistas de la noticia agridulce de la semana y la segunda del año. El accidente entre un tren de la compañía Iryo y otro de alta velocidad en Urda (Toledo) sigue dejándonos historias realmente desoladoras, a lo largo de las 69 familias que nunca más podrán ver a sus seres queridos.

La historia de Agustín es una de tantas, sumadas al fallecimiento de 46 personas en enero en Adamuz, que hielan el corazón con el testimonio de sus seres queridos. En este caso fue Jorge, su hermano, quien atiende la llamada de El Debate con un nudo en la garganta, consciente de cómo una vida puede cambiar en fracciones de segundo.

Jorge, quien se encontraba en Valencia en el momento del accidente, se recorrió todos los hospitales de Castilla-La Mancha, con la pequeña esperanza de que Agustín se encontrara en una de las habitaciones. Las primeras informaciones hablaban de que fue encontrado vivo en el momento del accidente, perdiéndose el rastro momentos después.

Miembros de los servicios de rescate y maquinaria pesada continúan este viernes los trabajos de rescate de los dos trenes accidentados este miércoles en Urda (Toledo)EFE

«Nadie sabía nada, nadie sabía nada... No teníamos ningún registro de él», señalaba Jorge, sabedor de que el tiempo corría en su contra.

Fue en este momento cuando se intensificó la búsqueda, desplazándose al pueblo de Urda: «Ya no sabíamos dónde ir, después nos llevaron para Toledo, para la comandancia, que ahí hice la prueba de lo del ADN mío y de mis hermanos. Soy el único familiar directo que tenía».

A veces uno siempre lo mira por televisión y dice 'pobre gente', y de repente te toca, y dices es una loteríaJorge RandazzoHermano de uno de los fallecidos en Urda (Toledo)

Mientras esperaba los resultados de la prueba Jorge decidió algo tan sencillo como tener fe, motivo por el que pasó «todo el día en una iglesia» cercana a la Comandancia de Toledo junto a otras familias que se encontraban en la misma situación.

Desgraciadamente, horas después tuvo que vivir el peor de los mazazos: «A las ocho de la noche, nos separaron y nos dijeron que que lo habían identificado, que estaba fallecido».

Captura de vídeo facilitado por la Guardia Civil del lugar del siniestro mientras los servicios de emergenciaEFE

Ahora, mientras Jorge espera en Madrid cumplir con los distintos procedimientos y papeleos, Jorge deja una lección especialmente valiosa para aquellas personas que se han visto en esta misma situación.

«A veces uno siempre lo mira por televisión y dice 'pobre gente', y de repente te toca, y dices, joder, es una lotería. Podía tocarte la lotería nacional en vez de tocarte esto, pero bueno, a veces te tocan estas, es así. Resulta que que no está mi hermano, después todo lo demás, ya está, no es igual, no sé, no sé, no he visto eh no he visto vídeos, no he visto noticias. Hay que pasarlo», concluía.