Recoger estos frutos en fincas privadas sin autorización puede tener consecuencias legales
La Guardia Civil advierte sobre la recogida de castañas: «Está completamente prohibida»
El Equipo ROCA recuerda que las fincas de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche tienen propietarios y que sustraer sus frutos puede constituir un delito
La llegada de la temporada de recolección de castañas a la Sierra de Huelva ha llevado a la Guardia Civil a lanzar una advertencia a quienes visitan este entorno natural. Los agentes recuerdan que recoger estos frutos en fincas privadas sin autorización puede tener consecuencias legales, incluso cuando los terrenos permanecen abiertos.
Desde el Equipo ROCA de la Guardia Civil han difundido varias recomendaciones para disfrutar de la Sierra de Aracena y Picos de Aroche de manera responsable. Aunque se trata de un espacio protegido, buena parte de sus terrenos pertenece a propietarios particulares cuya principal actividad económica es la producción de castañas.
«El hecho de que algunas de las fincas se encuentren abiertas o no se encuentren valladas, no significa que no tengan una propiedad», advierte uno de los agentes. Por ello, el Instituto Armado insiste en que no está permitido apropiarse de los frutos de estas explotaciones sin consentimiento de sus titulares.
La Guardia Civil explica que estas conductas pueden acarrear sanciones administrativas o consecuencias penales, dependiendo de las circunstancias. En los casos más graves, podrían constituir delitos de hurto o robo con fuerza en las cosas.
Control del origen de las castañas
Además de prevenir las sustracciones, el Equipo ROCA supervisa la trazabilidad de las castañas que llegan a cooperativas y almacenes de recogida. Los agentes comprueban distintos elementos del proceso:
- La finca de procedencia del fruto.
- La identidad del recolector y del productor.
- El depósito final en almacenes o cooperativas.
Estas comprobaciones permiten seguir el recorrido de las castañas desde su recolección hasta su almacenamiento.
Con estas recomendaciones, la Guardia Civil busca compatibilizar las visitas a la sierra con el respeto a la propiedad privada y a una actividad económica fundamental para los propietarios de las explotaciones.