Mujer en el ginecólogo
Los ginecólogos explican qué pruebas debe hacerse una mujer antes de buscar un embarazo
Aunque parezca un proceso algo tedioso y largo, lo cierto es que suele ser bastante ameno
El momento en el que un matrimonio decide empezar a buscar bebé es especial. La ilusión por el embarazo y la llegada de un nuevo miembro a la familia suele venir acompañada de preparativos y cambios de hábitos. Sin embargo, hay un paso muy importante que la mujer debe dar antes de la concepción: acudir a una consulta ginecológica.
Según reveló el estudio Todo empieza antes: el embarazo comienza en la preconcepción, impulsado por la Federación de Asociaciones de Matronas de España (FAME), las mujeres españolas reconocen la importancia de prepararse para un embarazo, pero muchas desconocen que existe una consulta específica a la que acudir, concretamente el 69,2 %. Aunque no es cuestión de vida o muerte, los ginecólogos sí recomiendan realizarse una serie de pruebas para afrontar con mayores garantías la concepción.
Según explica el doctor Dr. Miguel Ángel Jiménez Ortuño, ginecólogo y obstetra del Hospital El Pilar en una entrada de Quironsalud, la consulta para planificar el embarazo permite «dar pasos para conseguir que las condiciones médicas de partida sean las mejores posibles».
Durante esta visita, explica en la nota el especialista, el ginecólogo revisa los antecedentes médicos y familiares de la mujer, las posibles enfermedades que pueda tener y su estado general de salud. Para ello, puede mandar analítica. Como cualquier médico, también puede ofrecer recomendaciones sobre alimentación, ejercicio y comenzar a tomar ácido fólico.
Aunque la consulta sirve para ver que todo sigue su curso habitual, también puede ayudar a detectar problemas que, si no se identifican a tiempo, podrían complicar el embarazo. «En algunas ocasiones podemos detectar alguna anomalía de fácil solución que, de no haberse detectado, podría complicar el proceso de embarazo», señala Jiménez Ortuño.
¿En qué consisten las pruebas?
Aunque parezca algo tedioso y largo, lo cierto es que suele ser bastante ameno. En primer lugar, el especialista explica que la visita suele dividirse en dos partes. La primera sirve para preguntar a la futura mamá su historial médico, sus antecedentes familiares y los posibles embarazos anteriores. Después, realiza una exploración física y, si lo considera necesario, solicita pruebas como una ecografía transvaginal o una citología.
Así, el facultativo expresa que, aunque es «una consulta dirigida a todas las mujeres que desean quedarse embarazadas en un futuro próximo», es especialmente recomendable en algunos casos concretos.
Entre ellos se encuentra el grupo de mujeres que hayan tenido algún antecedente obstétrico negativo, mujeres que padezcan alguna enfermedad crónica (diabetes, enfermedad tiroidea, etc.), mujeres que presenten antecedentes familiares importantes, parejas con riesgo de enfermedad genética (por antecedentes personales o familiares conocidos) o mujeres que no realicen de forma regular visitas con su ginecólogo.
Por último, el doctor Jiménez Ortuño recuerda que las visitas preconcepcionales con el ginecólogo son «una herramienta vital para asegurar un embarazo lo más saludable posible». En este sentido, afirma que estas consultas son «un paso proactivo y preventivo» que puede tener un impacto significativo en la salud materna y fetal, contribuyendo a «un embarazo más seguro y satisfactorio».