En el pintoresco barrio de Al Max, en Alejandría, apenas queda rastro de lo que fue la Venecia de Egipto
El mar empieza a deshacer una de las ciudades más antiguas del mundo
Para mitigar esta crisis, los expertos proponen una solución basada en la naturaleza: la construcción de dunas de arena y la implementación de barreras vegetales a lo largo de la costa
El aumento del nivel del mar y la intrusión de agua salina están provocando un alarmante incremento en los derrumbes de edificios en Alejandría, la histórica ciudad portuaria de Egipto. Investigadores de la Universidad de Southern California (USC) han determinado que la tasa de colapsos ha pasado de ser un caso aislado por año a una alarmante cifra de 40 anuales en la última década.
Essam Heggy, científico del agua en la Escuela de Ingeniería Viterbi de la USC y autor principal del estudio, advierte sobre la magnitud del problema. Según él, esta crisis trasciende la pérdida de infraestructuras, pues representa la desaparición progresiva de ciudades costeras con gran valor histórico. Alejandría se convierte así en un símbolo de los efectos inmediatos del cambio climático, que han pasado de ser una amenaza futura a una realidad innegable.
Durante siglos, las edificaciones de Alejandría demostraron una notable resiliencia ante terremotos, tsunamis y tormentas. Sin embargo, el cambio climático está revirtiendo en pocas décadas el legado de ingeniería que tomó milenios en construirse. Sara Fouad, arquitecta paisajista de la Universidad Técnica de Múnich (TUM) y primera autora del estudio, señala que incluso leves aumentos en el nivel del mar pueden generar consecuencias devastadoras. Alejandría, que ha resistido siglos de desastres naturales, está ahora en peligro, al igual que otras ciudades como Los Ángeles, donde las inundaciones y deslizamientos de tierra han complicado la recuperación tras incendios forestales.
El estudio, publicado en Earth’s Future, aplicó un enfoque de análisis en tres niveles para evaluar los efectos del retroceso de la línea costera en las estructuras de Alejandría. En primer lugar, los investigadores elaboraron un mapa digital detallado utilizando tecnología de sistemas de información geográfica, con el fin de localizar los edificios colapsados en seis distritos densamente poblados. Este mapa recopiló información clave, como la antigüedad de las construcciones, los materiales empleados y la profundidad de los cimientos.
En segundo lugar, se compararon imágenes satelitales con mapas históricos de 1887, 1959 y 2001. Este análisis reveló que la línea costera ha retrocedido varios metros en las últimas décadas, elevando los niveles de agua subterránea y afectando las bases estructurales de los edificios.
Finalmente, los investigadores estudiaron muestras de suelo a través del análisis de isótopos como el B7, un indicador de la estabilidad del terreno. Los resultados mostraron que la intrusión de agua salina está debilitando el suelo, provocando derrumbes desde los cimientos. Ibrahim H. Saleh, científico de radiación del suelo en la Universidad de Alejandría y coautor del estudio, subrayó que la erosión no solo afecta a las estructuras en contacto directo con el mar, sino también a edificaciones más alejadas de la costa.
Para mitigar esta crisis, los expertos proponen una solución basada en la naturaleza: la construcción de dunas de arena y la implementación de barreras vegetales a lo largo de la costa. Este método, sostenible y de bajo costo, podría ser replicado en otras ciudades costeras densamente urbanizadas y contribuiría a frenar la intrusión del agua de mar, protegiendo tanto el suelo como las edificaciones de su colapso.