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Una persona pasea por la nieve, a 9 de diciembre de 2024, en Pedrafita do Cebreiro, Lugo, Galicia (España). Un total de 12 comunidades autónomas están hoy en riesgo (alerta amarilla) por nieve, lluvias, oleaje y fuertes rachas de viento, en especial Asturias y Castilla y León que tendrán alerta roja por nevadas, según la predicción de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet). Las rachas de viento pueden alcanzar durante la jornada de hoy los 80 km/h y las olas pueden llegar a medir seis metros.

Carlos Castro / Europa Press
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09/12/2024

Una persona pasea por la nieve, a 9 de diciembre de 2024, en Pedrafita do Cebreiro, Lugo, GaliciaEuropa Press

Tras el calor abrasador, ¿cómo será el próximo invierno en Europa?

Tal como señala un estudio realizado por la plataforma Severe Weather Europa (SWE), está previsto que el invierno en Europa esté protagonizado por temperaturas más frías de lo habitual

Con el mes de agosto llegando a su fin y la ligera relajación de las temperaturas, España afronta el final de un verano de auténtico récord. Sin ir más lejos, la ola de calor que sufrió nuestro país a inicios de mes fue la más intensa desde que hay registros.

En concreto, este episodio de calor intenso tuvo una anomalía de 4.6 °C y supera a la ola de julio de 2022, que había sido la más intensa hasta ahora. De hecho, según las estimaciones de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), lo más probable es que agosto de 2025 se sitúe entre uno de los cuatro más cálidos de la serie.

En este contexto, ahora los expertos han fijado su atención en lo que vendrá durante el invierno. Tal como señala un estudio realizado por la plataforma Severe Weather Europa (SWE) –basados en los modelos del Centro Europeo de Predicción a Medio Plazo (ECMWF) y el sistema canadiense (CanSIPS)–, está previsto que el invierno en Europa esté protagonizado por temperaturas más frías de lo habitual, así como un incremento de la inestabilidad atmosférica. Ambos estarán impulsados por dos factores principales: una fase débil de 'La Niña' y la posible debilidad del vórtice polar.

Consecuencias de 'La Niña' en Europa

Este fenómeno, caracterizado por temperaturas más frías de lo normal en el Pacífico ecuatorial, genera alteraciones a gran escala en la circulación atmosférica. Aunque su impacto directo es más acusado sobre América del Norte y Asia, también deja una huella relevante en el clima europeo. Para el próximo invierno se prevé que 'La Niña' –de carácter débil– influirá indirectamente en la trayectoria de la corriente en chorro –un potente flujo de vientos que guía los sistemas de presión y tormentas–.

Tal como señalan los distintos modelos meteorológicos, está previsto que la presencia de este fenómeno puede favorecer un patrón de baja presión desde el este de Canadá hasta Europa occidental, especialmente durante los meses invernales. Este tipo de configuración atmosférica suele propiciar el establecimiento de flujos de aire procedentes del norte, que conllevan una bajada de las temperaturas en el continente europeo.

Más allá del efecto oceánico, otro elemento clave será el vórtice polar estratosférico. Este sistema ciclónico de gran escala se forma en la alta atmósfera sobre el Polo Norte y tiene una fuerte influencia en la circulación del aire frío. Un vórtice polar fuerte tiende a retener el aire gélido en latitudes árticas, mientras que uno debilitado permite que dicho aire se desplace hacia el sur, afectando directamente al tiempo en Europa.

Esto coincide con condiciones estratosféricas que favorecen los llamados calentamientos súbitos –episodios que debilitan temporalmente el vórtice y generan periodos prolongados de frío–.

Anomalía de baja presión

Los pronósticos de presión y temperatura del modelo europeo ECMWF muestran una anomalía de baja presión sobre el Atlántico, extendiéndose hacia Europa occidental, lo que refuerza la posibilidad de un flujo meridional con entrada de aire frío del norte o noreste. Esta configuración puede traer consigo una mayor frecuencia de días fríos en enero, especialmente sobre el centro, norte y oeste de Europa, incluyendo el Reino Unido.

Pronóstico especial de nevadas, basado en los últimos datos del ECMWF

Pronóstico especial de nevadas, basado en los últimos datos del ECMWFECMWF

En cuanto a las precipitaciones, se prevé una situación dispar. Se espera un incremento en el noroeste europeo, debido a la mayor actividad ciclónica, y también en algunas zonas del sur. Sin embargo, en términos de nieve, las previsiones apuntan a una reducción generalizada en la mayor parte del continente, con la excepción de regiones elevadas en Escandinavia y partes del sur del Reino Unido, donde se anticipan acumulaciones superiores a la media.

El mes de enero de 2026 aparece como el periodo más destacado en cuanto a anomalías frías, con una amplia área de bloqueo de altas presiones sobre el norte del continente. Este tipo de patrón, caracterizado por anticiclones persistentes en latitudes polares, refuerza la entrada de masas de aire frío desde el noreste, aumentando la probabilidad de olas de frío sobre buena parte de Europa central.

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