Nieves Lady Barreto Consejera de Presidencia del Gobierno de Canarias (Coalición Canarias)
Entrevista | Consejera de Presidencia del Gobierno de Canarias (CC)
Nieves Lady Barreto: «Quedan 300 millones de euros por venir del Gobierno para poder pagar el valor de lo perdido por el volcán»
«Hoy no hay plátanos sembrados en la zona que afectó el volcán, porque el Gobierno no ha cumplido. No hay que olvidar que el motor económico de La Palma era el plátano y es lo que está más dañado económicamente»
Cuando el volcán Tajogaite se desbordó por el valle de Aridane, Nieves Lady Barreto estaba en la oposición de portavoz de Coalición Canaria en el Cabildo Insular de La Palma y se trasladaba a los tres municipios más perjudicados. Fue entonces cuando se empezó «a hablar de devolver a la gente el valor de lo perdido». Casi dos años más tarde, integrada en la Consejería de Presidencia en el Gobierno de Fernando Clavijo, tiene entre sus funciones la Recuperación Económica y Social de la isla bonita y que los afectados por los 85 días que las distintas bocas de Cumbre Vieja escupía lava incandescente puedan «volver a vivir, a nacer y luchar», después de ver desaparecer su hogar, sus costumbres, su estilo de vida y la tierra que habían cultivado durante años.
–El Gobierno de Canarias, presidido entonces por Ángel Víctor Torres, estimó los daños causados por el volcán en 982 millones de euros, pero durante su mandato, hasta julio de 2023, no hubo ninguna partida para la recuperación de la isla de La Palma, a pesar de que el PSOE gobernaba en el Ejecutivo.
–Efectivamente, eran casi 1.000.000.000 de euros, de los que 600 millones solo eran en daños privados. Lo único que se aportó en ese momento fue una ayuda en torno a 14 millones de euros a fondo perdido para los afectados por el volcán en materia agraria. Después las personas que perdieron sus propiedades tuvieron la ayuda del Gobierno de España, que llegaba hasta 60.000 €. Y el Gobierno de Canarias prometió otra de 30.000 €.
–¿Esos 982 millones estaban auditados?
–Hicieron un informe con los daños que le proporcionaba cada administración e incluso con los de Protección Civil y lo remitieron tanto a Europa para los fondos europeos como al Gobierno de España. Si bien es cierto que los daños en las propiedades de las personas estaban valorados correctamente, la realidad es que no se aportaron los fondos.
Fíjate que el Gobierno de España tiene un Real Decreto aprobado que para la pérdida de una vivienda habitual como mucho te dan 15.000 €. Eso hoy no lo puedes plantear ni en La Palma ni en Valencia tras la DANA. Por eso siempre defendimos que había que seguir un sistema distinto para compensar de verdad el patrimonio que había perdido cada persona. Y en eso el Gobierno de la pasada legislatura no estaba ni quería oír hablar del tema. Siempre nos rechazaban las propuestas y de hecho no puso nada en marcha.
–No puso nada en marcha, ¿y hubo fondos europeos?
–Los fondos europeos llegaron muy tarde y además fue una cantidad muy mínima, no llegaba a los 20 millones de euros, porque eran en base a unos porcentajes y tampoco atendían a la realidad de la situación. En cambio, con el Gobierno de España había un compromiso de aportar durante cuatro años 100 millones de euros, un total de 400 millones. Y el Gobierno de Canarias, otros 200 millones. Eso sumaba los 600 millones de euros del daño en las valoraciones de las propiedades privadas y así se devolvía a las personas para que pudieran volver a sembrar o hacerse una casa. Pero se ha incumplido de manera total. Hubo un primer ingreso de 100 millones, en enero del 2024, que tuvo que ver con los presupuestos del año 2023, los primeros aprobados por el Gobierno de Pedro Sánchez y que necesitaron el voto de Coalición Canaria. Y a partir de ahí no han cumplido ni en el año 2024 ni en el 2025.
–¿Ese es el motivo que tardase tanto en llegar las ayudas?
–Durante la pasada legislatura había una queja generalizada de todas las personas afectadas de que las ayudas no llegaban, por mucho que intentaba el Gobierno anterior de Canarias y el de España de demostrar una y otra vez que si llegaban. Cada vez que hablaban de los fondos incluían los pagos del Consorcio de Seguros, que era el seguro que se habían pagado las personas afectadas. Incluían las donaciones privadas de tantas personas que de manera solidaria decidieron aportar fondos. Y también los gastos de una carretera que hicieron para poder conectar una zona, pero realmente dinero efectivo en ayudas no se había hecho. Cuando se quejaban tenían razón. Eso llevó a dos años de retraso en recibir de manera fluida las ayudas, porque empezamos a hacerlo cuando Coalición Canarias llegó al Gobierno. Ni siquiera los 60.000 € que el Estado había prometido, en función de los daños en la propiedad, se habían abonado de manera completa al finalizar la legislatura pasada. Y al final ha sido un lastre. Hoy podemos decir que más de 800 viviendas habituales están totalmente pagadas con el valor de la propiedad con tasación pública. Y comenzaremos el año que viene a abonar las segundas viviendas. Entre medias nos quedan las fincas, que es para lo que necesitamos el dinero que no llega.
Nieves Lady Barreto durante la entrevista
–¿Se puede decir que las palabras de Sánchez, sus promesas, han quedado reducidas a cenizas?
–Lo primero que habría que hacer es agradecer el interés inicial que mostró el Gobierno de España por ir a La Palma, por visitarla, por hablar con las personas. Pero si no lo acompañas de acciones reales, todo queda difuminado y en la nada. El presidente Sánchez prometió a todas las instituciones de La Palma que asumiría el 100% de los daños, y cuando salió el Real Decreto para las ayudas solo abonaba el 50%. El Gobierno de Canarias, que en aquel momento también lo gobernaba el mismo partido, decidió para no dejar muy mal la situación que asumía otro 25% y los ayuntamientos y el Cabildo, otro 25%. Se prometieron cosas que no se cumplieron, se dijeron cosas que luego no se hicieron. Y esa muestra de interés inicial se convirtió en un elemento negativo. La gente no quería que se fuera más a La Palma, que no fueran más visitas, porque el problema real de las personas no se solucionó. Podemos arreglar algunas infraestructuras o poner fondos para una carretera nueva, pero si tú no tienes dinero para hacerte la casa que has perdido con todo lo que había dentro, o para hacerte la finca o montar un supermercado, ¿de qué te valen las visitas?
–Casi cuatro años después se han empezado a retirar las primeras casas contenedores y de madera, ¿cuántas familias quedan todavía por realojar?
–Empezamos a retirarlas en agosto y a partir de ahí lo que hemos planteado es dar un plazo razonable para que las personas puedan buscar una vivienda definitiva. Ahora mismo quedan las que tienen un piso en Puerto Naos o una casa en La Bombilla que no pueden ir todavía por un tema de gases. También aquellos que han cobrado el valor de su propiedad, pero no les permite hacerse una casa o comprársela porque eran pequeñitas o no estaban en las mejores condiciones y la valoración no fue muy elevada. El proceso va a ser progresivo. También hemos puesto en marcha un plan específico de vivienda para La Palma con un presupuesto de 78 millones de euros, de los que la Consejería ha aportado 56 millones y medio.
–Hablando con vecinos, con afectados del volcán, notó en su voz ese cansancio emocional, esa desolación, esa traba continua de la burocracia, y algunos transmitían que habían pensado tirar la toalla para no parecer que son unos protestones…
–Ha sido un camino muy tormentoso. Desde el golpe inicial a tener que ir a una oficina a registrarte como afectado y llevar tu documentación. Otra queja generalizada son todas las veces que había que pasar por el registro. Y de ahí que pasen dos años hasta que puedas empezar a ver resultados es una carga en materia de salud mental muy importante. En La Palma ha habido refuerzo en programas en este sentido. Con el tiempo, cuando han ido cobrando, la gente reconoce: «Pues nunca me lo creí, pero oye, el dinero llegó». No solo es pagar lo físico, también es poder reparar en algo el daño mental.
–¿Teme que por otras catástrofes como la DANA o los incendios que han arrasado este verano, queden las ayudas a La Palma olvidadas?
–Creo que se han ido olvidando un poquito de La Palma. Poco a poco, porque si no las cosas estarían resueltas de otra manera. O temas sencillos que solo requieren de una decisión política se resolverían de forma más fácil. Quedan 300 millones de euros por venir del Gobierno de España para poder pagarle a las personas el valor de lo perdido por el volcán. Pero es que tampoco ha venido la deducción de la bonificación del IRPF del 60% como tiene Ceuta y Melilla, que planteamos durante diez años mientras el PIB de la isla no se recupere. No hay que olvidar que el motor económico de La Palma era el plátano y es lo más dañado económicamente.
Si a eso le añadimos que el presidente del Gobierno de Canarias planteó en abril de este año al Ministerio de Hacienda que nos dejara adelantar de nuestro remanente 100 millones para poder pagarle a los plataneros. Después de muchos meses nos dijeron que técnicamente no había ningún problema para hacerlo. Estamos en septiembre y todavía no lo han autorizado. Cuando las cosas dependen de voluntad política y no ves esa voluntad reflejada en la realidad, uno tiene que aguantar y ponerse la tirita, pero al final lo que te cabrea es que ni siquiera te facilitan lo que se puede hacer para que lo pongas tú, como el tema del remanente. No hay voluntad para que las cosas salgan. Esa es la realidad que nosotros vemos día a día.
–Se han perdido 370 hectáreas de cultivo, 1360 fincas, sobre todo plataneras, ¿son los agricultores que han visto desaparecer sus fincas también los grandes olvidados?
–Y para muchos era el medio que tenían para comer, porque algunos tenían otras fincas o fue un daño parcial, pero para otros era la única de la que vivían. Son los más perjudicados en este momento por el pasotismo del Gobierno de España, porque si nos ingresan los 100 millones hoy, podemos pagar prácticamente la totalidad de las fincas.
Siempre hubo un consenso generalizado entre los propios afectados de que primero había que pagar las viviendas habituales. Luego ir combinando segundas residencias y fincas, que en el caso de La Palma estamos hablando de casas que aportaban un alquiler a una renta agraria con una pensión que es muy pequeñita. No estamos hablando de grandes tenedores, sino que el 90% son pequeños propietarios que les venía bien esa renta. Hoy no hay plátanos sembrados en la zona que afectó el volcán en La Palma, porque el Gobierno de España no ha cumplido. No es fácil entender por qué se actúa así, y mucho menos cuando está en juego el que alguien vuelva a tener un medio de vida, o que sus hijos puedan salir a estudiar. Al final lo han llevado todo a un terreno de política que es difícil bajarlo a lo que de verdad la gente necesita. Además, el tiempo es muy importante y ya llevábamos dos años de losa de no tener siquiera la esperanza de que iban a recuperar el dinero para encima ahora seguir retrasándolo, y que este año no tengamos 100 millones de euros para poder pagar fincas, cabrea mucho. Y cuando sabes que es una cuestión de voluntad y que no se quiere, todavía cabrea más.