Glaciar Hektoria
Un glaciar de la Antártida colapsa a una velocidad no vista desde la Edad de Hielo
Tras constatar la magnitud del fenómeno, los científicos centraron sus esfuerzos en entender las causas del colapso tan acelerado
No se tenía constancia de un fenómeno similar desde la última Edad de Hielo: casi la mitad del glaciar Hektoria, situado al este de la Antártida, colapsó en apenas dos meses, perdiendo 8,2 kilómetros de hielo, según un estudio publicado este lunes en la revista Nature Geoscience.
El proceso de desintegración ocurrió a una velocidad diez veces superior a la media registrada anteriormente para glaciares terrestres.
El hallazgo fue realizado por un equipo de investigadores de la Universidad de Colorado, que llegó a esta conclusión casi por casualidad mientras analizaba la región que rodea al Hektoria mediante datos satelitales y técnicas de teledetección.
Su objetivo inicial era comprender por qué el hielo marino se había separado del glaciar una década después del colapso de una plataforma de hielo en 2002. Sin embargo, al examinar los datos recogidos entre febrero de 2002 y agosto de 2023, descubrieron que la superficie del glaciar –de unos 115 kilómetros cuadrados– se había reducido a la mitad en tan solo dos meses.
«Cuando sobrevolamos el Hektoria a principios de 2024, no podía creer la magnitud del área colapsada. Aunque ya había visto las imágenes satelitales, presenciarlo en persona fue impactante», explicó Naomi Ochwat, investigadora del Instituto de Ciencias Ambientales de la Universidad de Colorado (CIRES, por sus siglas en inglés).
Un colapso relámpago
Tras constatar la magnitud del fenómeno, los científicos centraron sus esfuerzos en entender las causas del colapso tan acelerado. Para ello recurrieron a imágenes satelitales tomadas en distintos periodos, con el fin de reconstruir la evolución de la topografía y el retroceso del glaciar.
Muchos glaciares antárticos son glaciares de marea: masas de hielo que descansan sobre el lecho marino y terminan en el océano formando lenguas de hielo que, al fracturarse, dan origen a icebergs.
El terreno bajo estos glaciares es muy variable. Pueden apoyarse sobre cañones profundos, montañas sumergidas o amplias llanuras planas, como en el caso del Hektoria, que reposaba sobre una llanura de hielo situada por debajo del nivel del mar.
Estudios previos habían demostrado que, hace entre 15.000 y 19.000 años, los glaciares antárticos asentados sobre este tipo de llanuras podían retroceder cientos de metros al día. Ese dato ayudó a los investigadores a comprender mejor la rápida desintegración del Hektoria.
Según el estudio, varios terremotos ocurridos bajo la llanura de hielo provocaron que una gran parte del glaciar comenzara a flotar de manera repentina. Esto hizo que el hielo se desprendiera con rapidez.
Al quedar flotando, el glaciar quedó expuesto a las fuerzas del océano, que abrieron grietas desde su base. Estas fisuras se unieron con las que ya existían en la superficie, lo que llevó a que la mitad de la masa helada se fracturara y se desprendiera.
«El retroceso del Hektoria es asombroso. Si este tipo de colapsos ultrarrápidos se repitieran en glaciares más grandes de la Antártida, podrían alterar significativamente las previsiones sobre el aumento del nivel del mar», advirtió Ochwat.