Tráfico en la M-30, en Madrid
Estas son las ciudades españolas con peor calidad del aire en 2025
Todas las urbes analizadas rebasaron el nuevo valor límite anual fijado por la Unión Europea para contaminación por dióxido de nitrógeno
Las grandes y medianas ciudades españolas cerraron 2025 incumpliendo el nuevo umbral europeo de contaminación por dióxido de nitrógeno (NO₂), según un análisis elaborado por Ecologistas en Acción a partir de datos provisionales de las estaciones oficiales de control de la calidad del aire. El estudio abarca una veintena de núcleos urbanos que concentran cerca de 12 millones de personas, aproximadamente una cuarta parte de la población del país, y concluye que todas ellas rebasaron el nuevo valor límite anual fijado por la Unión Europea para este contaminante, cuyo principal origen en el entorno urbano es el tráfico motorizado.
Aunque la concentración de NO₂ ha ido descendiendo de forma gradual en los últimos años –en buena medida por la renovación del parque automovilístico y la pérdida de peso de los vehículos diésel frente a los de gasolina–, los niveles actuales siguen siendo insuficientes para cumplir con los estándares más exigentes aprobados por Bruselas. Las 18 ciudades analizadas deberán intensificar sus esfuerzos si quieren adaptarse al nuevo límite legal de 20 microgramos por metro cúbico (μg/m³), que deberá alcanzarse antes del 1 de enero de 2030, muy por encima aún de los 10 μg/m³ recomendados por la Organización Mundial de la Salud (OMS).
Las mayores concentraciones de NO₂ durante 2025 se registraron en estaciones situadas en áreas con fuerte presión del tráfico, como Plaza Elíptica en Madrid, la Avenida Juan XXIII de Málaga, Granada Norte, el Eixample de Barcelona o San Basilio en Murcia. En todos estos puntos se alcanzaron valores medios anuales cercanos a los 30 μg/m³. Pese a ello, ninguna ciudad superó el límite anual actualmente vigente de 40 μg/m³, un umbral que España no rebasa desde 2022 y que ha quedado obsoleto a la luz de los nuevos criterios europeos.
Otras 13 ciudades también sobrepasaron el nuevo límite de referencia, entre ellas Pamplona, Valencia, Sevilla, Bilbao, Vigo, Oviedo o La Coruña, con concentraciones que oscilaron entre los 23 y los 27 μg/m³. En el extremo opuesto se situaron ciudades como Palma, Córdoba, Zaragoza, Burgos, Valladolid y Santa Cruz de Tenerife, cuyos valores fueron algo más bajos, aunque igualmente por encima del nuevo estándar, en algunos casos por apenas unas décimas.
Ecologistas en Acción subraya que las notables diferencias entre ciudades de tamaño similar no siempre responden a una mejor calidad del aire, sino a la ubicación deficiente de numerosas estaciones de medición. Según la organización, muchos dispositivos supuestamente orientados a evaluar el impacto del tráfico no se encuentran en los puntos más contaminados, contraviniendo los criterios establecidos por la normativa europea más reciente. Esta situación, añaden, provoca que los datos de algunas ciudades no reflejen fielmente la exposición real de la población.
Ante este escenario, la organización ecologista reclama al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico una revisión en profundidad de la red oficial de medición, así como la adopción de políticas más ambiciosas para reducir el número de vehículos en las áreas urbanas. Recuerdan además que el plazo legal para implantar zonas de bajas emisiones en los municipios de más de 50.000 habitantes venció hace tres años y que, en la mayoría de los casos, estas medidas no se han aplicado o resultan ineficaces.
Ecologistas en Acción critica también la reciente prórroga aprobada por la Comisión Europea respecto a la prohibición de la venta de vehículos de combustión en 2035, al considerar que debilita los esfuerzos para reducir la contaminación y las emisiones responsables del cambio climático. El NO₂, gas tóxico que afecta gravemente a los pulmones y debilita la respuesta inmunitaria, fue responsable de unas 4.100 muertes prematuras en España en 2023, según la Agencia Europea de Medio Ambiente, un dato que refuerza la urgencia de actuar.