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La presa de Puentes Viejas, en MadridEuropa Press

Los embalses se llenan mientras cientos de presas están en riesgo por la falta de mantenimiento

El abandono de estas infraestructuras por parte del Gobierno preocupa a los expertos, que ya alertaron a finales del año pasado del peligro que esto supone para la población aguas abajo

La sucesión de borrascas atlánticas en España está provocando situaciones complejas en buena parte del país, especialmente en Andalucía. La saturación del suelo, que no es capaz de absorber más agua, hace que toda la lluvia vaya a parar a ríos, arroyos y embalses.

Según los últimos datos proporcionados por el Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco), los pantanos españoles han aumentado sus niveles más de un 8 % en la última semana –el mayor incremento semanal desde que existen registros– hasta situarse al 67,3 % de su capacidad gracias a las intensas y persistentes lluvias.

Con esto, se ha comenzado a desembalsar agua en la Comunidad de Madrid y en la cuenca del Guadalquivir para evitar que las precipitaciones de estos días llenen los pantanos. Y esta situación hace preguntarse en qué condiciones se encuentran las diferentes presas: ¿podrán aguantar la presión ejercida por tanta lluvia?

Cabe destacar que, en la dana que golpeó con especial virulencia a la provincia de Valencia, las consecuencias podrían haber sido aún más graves de no haber resistido la presa de Forata, que llegó a situarse al borde del colapso. La infraestructura logró laminar aproximadamente la mitad del caudal, evitando una avenida que podría haber alcanzado los 20.000 metros cúbicos por segundo. De haberse producido su rotura, más de 110.000 personas de municipios como Turís, Montroy, Carlet o Algemesí habrían quedado expuestas a una inundación de consecuencias imprevisibles. Este episodio reabrió el debate sobre el papel de las presas como elementos clave de protección civil, pero también sobre su estado de conservación.

Un parque hidráulico envejecido y con déficits de seguridad

La situación de la presa de Forata puso el foco sobre el deterioro de buena parte del parque hidráulico nacional, compuesto por 375 presas de titularidad estatal. Según datos expuestos por la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil (Aiccpic), el 75 % de estas infraestructuras necesita estudios complementarios de seguridad, el 65 % debe renovar sus sistemas de vigilancia y la mitad requiere actuaciones urgentes en los desagües de fondo.

A estos déficits se suman la antigüedad de muchas presas, la falta de mantenimiento continuado y la ausencia o retraso en la implantación de planes de emergencia, factores que, según los expertos, comprometen la seguridad de miles de ciudadanos aguas abajo. Estas conclusiones se expusieron en una jornada técnica organizada por la Aiccpic, en la que se reclamó una reacción inmediata de las administraciones públicas.

Desde la asociación se propuso la creación de un Consejo de Seguridad de Presas con capacidad sancionadora, así como la recuperación de un Servicio de Vigilancia de Presas dotado de técnicos especializados. También se pidió una actualización profunda de la normativa, ya que la legislación actual no se aplica al 95 % de las presas existentes, según denuncian los ingenieros.

Entre las medidas consideradas urgentes figuran el incremento de la inversión en mantenimiento y modernización, la implantación efectiva de los planes de emergencia pendientes y la creación de un organismo técnico independiente, con autoridad y financiación propia, que supervise la seguridad hidráulica.

Más de 200 millones de inversión, según el Gobierno

Frente a estas críticas, el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (Miteco) asegura haber reforzado de forma notable la seguridad de las presas. Entre 2023 y 2025, el departamento ha destinado 233,5 millones de euros a distintas líneas de actuación y sostiene que la inversión en seguridad hidráulica ha crecido un 35 % respecto a 2018, alcanzando los 1.099 millones de euros en los Presupuestos de 2023.

El ministerio destaca la aprobación en 2025 de varias disposiciones, como el Registro de Seguridad de Presas y Embalses, y la tramitación de un Real Decreto para definir la figura del «técnico competente». En el último trienio, la Dirección General del Agua ha realizado decenas de revisiones, inspecciones y planes de emergencia, y ha comenzado a aplicar de forma experimental tecnologías BIM e inteligencia artificial para mejorar la monitorización de estas infraestructuras.