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Vista del río Ebro este lunes desde el puente de Piedra de ZaragozaEUROPA PRESS

La preocupante crecida del Ebro quedará absorbida por el embalse de Mequinenza, en Zaragoza

El río más caudaloso de España lleva mucha agua como consecuencia de las precipitaciones que han afectado a la zona en las últimas semanas

La avenida del Ebro a su paso por la localidad zaragozana de Gelsa ha alcanzado un caudal aproximado de 1.600 metros cúbicos por segundo, un volumen que, según ha informado la Confederación Hidrográfica del Ebro, quedará absorbido por el embalse de Mequinenza. El organismo de cuenca subraya que la situación está siendo gestionada mediante la regulación de los pantanos del sistema, lo que está permitiendo amortiguar los efectos de esta nueva crecida.

De acuerdo con las previsiones de la CHE, la segunda onda de la avenida llegará a Castejón, en Navarra, al término de la jornada de este miércoles. No obstante, existe la posibilidad de que en ese punto de control no se registre un nuevo repunte significativo y que el caudal se mantenga estable, en torno a los 1.500 metros cúbicos por segundo, al menos hasta el jueves.

Aguas abajo de Castejón y hasta Zaragoza, los valores previstos oscilarán entre los 1.300 y los 1.500 metros cúbicos por segundo durante los próximos días. Esta tendencia se prolongará hasta el viernes, momento a partir del cual comenzará a apreciarse un descenso más acusado del caudal. En el caso concreto de Gelsa, esa disminución más evidente se espera para el sábado 21, cuando la onda de la crecida haya terminado de transitar por el tramo medio del río.

La Confederación ha advertido además de que las precipitaciones previstas para este jueves podrían generar nuevos repuntes en los mismos afluentes que han experimentado crecidas en jornadas anteriores. Sin embargo, se trataría de incrementos de menor entidad, con escasa repercusión en la evolución general del Ebro de cara al fin de semana y al inicio de la próxima semana, periodo en el que la tendencia global del caudal será claramente descendente.

Las lluvias del pasado lunes provocaron aumentos notables en los ríos de la margen izquierda, entre el Nela y el Aragón, así como un nuevo incremento en el tramo alto del Ebro. En Logroño, el máximo alcanzado durante la madrugada de este miércoles se situó cerca de los 800 metros cúbicos por segundo. Por su parte, las crecidas de los ríos Ega y Aragón, aunque de menor intensidad que las registradas el fin de semana anterior, originaron también un repunte adicional en Castejón, ligeramente superior a los 1.500 metros cúbicos por segundo.

Pese a estos episodios, la CHE recalca que las avenidas están siendo laminadas y administradas mediante vertidos controlados desde los principales embalses de la cuenca. Entre ellos figuran los de Ebro, Mansilla, Urrúnaga, Ullívarri, Eugui, Alloz, Itoiz, Yesa y el sistema Mequinenza Ribarroja Flix, cuya regulación resulta clave para contener el impacto de las crecidas en el tramo medio y bajo del río.

En la desembocadura, el caudal regulado se sitúa en torno a los 1.500 metros cúbicos por segundo. Durante las últimas 30 horas no se han producido precipitaciones reseñables y las temperaturas se mantienen por encima de la media climática de referencia 1991-2020, sin variaciones significativas.

Sin embargo, para la tarde de este miércoles se prevé la llegada de un frente frío asociado a la borrasca Pedro. Este sistema dejará nuevas precipitaciones hasta las primeras horas del viernes. En principio, serán menos abundantes que las registradas el lunes y vendrán acompañadas de un descenso notable de las temperaturas entre hoy y mañana. La cota de nieve bajará hasta situarse en torno a los 1.000 y 1.200 metros, un factor que también influirá en la evolución hidrológica de los próximos días.