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Niveles altos de polen en toda España

Niveles altos de polen en toda EspañaEFE

Los expertos alertan de una primavera complicada para los alérgicos tras las lluvias: «Se prevé más polen del habitual»

Marcela Santaolalla, jefa del equipo de Alergología en el Hospital Universitario HM Sanchinarro, recomienda disminuir la actividad al aire libre los días en que hay mucho polen

Un tren de borrascas ha marcado los meses de enero y febrero, dejando lluvias persistentes en prácticamente toda España. Esta situación ha provocado desalojos, desprendimientos, riadas y otros destrozos propios de la cantidad de agua que ha precipitado, pero también ha dejado saldos positivos, como el hecho de que los embalses se sitúen al 83 % de su capacidad.

Otra de las consecuencias es el reverdecer de la Península: el agua ha provocado que la vegetación haya crecido y, en muchas zonas, sea exuberante. Como resultado, los grandes perjudicados serán los alérgicos, ya que los niveles de polen se incrementarán notablemente, según los expertos.

«Se prevé que vaya a haber más cantidad de polen y en periodos más extensos, ya que va a haber más vegetación de la habitual», explica a El Debate Marcela Santaolalla Montoya, jefa del equipo de Alergología en el Hospital Universitario HM Sanchinarro. Una situación de la que ya alertó el presidente del Comité de Aerobiología Clínica de la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica (SEAIC), Juan José Zapata, al destacar que las intensas lluvias del invierno y el descenso de las temperaturas retrasaron la polinización de los pólenes de invierno.

El aumento de las lluvias ha elevado la humedad ambiental, lo que favorece también la proliferación de hongos y ácaros del polvo, alérgenos vinculados con crisis asmáticas. Este efecto puede llegar a impactar incluso en regiones donde estas alergias eran poco comunes hasta ahora.

Santaolalla indica que, en la mayoría de zonas de España en las que la alergia al polen es muy prevalente, «ya está habiendo mucho problema con pólenes como el de las cupresáceas», que son pólenes de invierno y que han retrasado su aparición por las intensas lluvias, pero ahora mismo están en plena actividad.

En concreto, vaticina que las áreas más castigadas este año en la España peninsular serán las del centro, aunque hay pólenes como las gramíneas que tienen una distribución universal y pueden provocar síntomas «en casi cualquier lugar de España». En líneas generales, apostilla, el nivel de polen y la alergenicidad del mismo «disminuyen en la costa y aumentan en las grandes ciudades».

Consejos para los alérgicos

Santaolalla recomienda a los alérgicos disminuir la actividad al aire libre los días en que hay mucho polen y, sobre todo, «a primera y última hora del día, que es cuando el polen se concentra más a nuestro alcance». Además, añade que es aconsejable utilizar mascarilla y gafas si se va a permanecer mucho tiempo en el exterior y usar tratamiento sintomático.

Igualmente, Zapata sugiere a las personas alérgicas que se anticipen al posible repunte primaveral siguiendo de manera activa los niveles de polen a través de plataformas especializadas y consultando con el alergólogo ante cualquier aumento. Además, aboga por adoptar medidas de control ambiental, como evitar zonas ajardinadas en periodos de alta concentración, mantener las ventanas cerradas en los momentos críticos y ventilar la vivienda de forma controlada para reducir la exposición.

Los alergólogos instan a empezar «ya» con la medicación que tengan prescrita porque los niveles de polen van a ser «más altos» que el año pasado, cuando ya estuvieron por encima de lo habitual.

¿Alergia o resfriado?

Con la amplitud térmica de estos días, donde experimentamos desde los cinco grados por la mañana a los 20 por la tarde en muchas zonas, se podría confundir la alergia con un simple resfriado. ¿Cómo diferenciarlos? Según Santaolalla, en los meses de invierno coexisten tanto los resfriados como la alergia al polen de invierno y, a menudo, los síntomas son indistinguibles. Tal y como explica la doctora, las infecciones respiratorias suelen ser más limitadas en el tiempo y acompañarse de cefalea y malestar general y, aunque esto a veces ocurre también en las alergias, estas suelen coincidir con periodos más largos de polinización y responden mejor que las infecciones respiratorias a los tratamientos antialérgicos.
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