Fundado en 1910
Tráfico de entrada a la ciudad de Barcelona por la Avenida de Meridiana

Tráfico de entrada a la ciudad de Barcelona por la Avenida de MeridianaEuropa Press

Ecologistas en Acción pide revisar la ubicación de las estaciones de calidad del aire en ciudades españolas

La organización subraya que las principales deficiencias se relacionan con la microimplantación de los puntos de muestreo

Ecologistas en Acción ha reclamado este martes una revisión en la localización de las estaciones de medición de calidad del aire vinculadas al tráfico en los puntos más problemáticos de cada ciudad. La petición se produce en el contexto de la nueva Directiva europea relativa a la calidad del aire y a una atmósfera más limpia en Europa, actualmente en fase de adaptación al ordenamiento jurídico español.

La organización ha hecho pública esta demanda coincidiendo con la difusión de su informe titulado ‘Tráfico y calidad del aire urbano en el Estado español’. En este documento se examina la ubicación de 25 estaciones urbanas destinadas a medir la contaminación asociada al tráfico en otras tantas ciudades del país. El análisis concluye que «pone de manifiesto que sólo una pequeña parte de las estaciones analizadas cumple adecuadamente su función», en relación con los criterios fijados por la nueva normativa comunitaria.

A la luz de estos resultados, el colectivo ecologista considera necesario que el Gobierno incluya en el proceso de transposición de la directiva un plazo máximo de un año. Durante ese periodo, las administraciones competentes deberían revisar la ubicación de estas estaciones, garantizando que en cada área urbana exista al menos un punto de medición situado en un enclave crítico de contaminación atmosférica. Esta medida, según subrayan, se enmarca en la necesidad de adaptar las redes de control a estándares más exigentes.

Asimismo, la organización insiste en que este proceso debe contar con mecanismos de participación ciudadana. De este modo, se pretende asegurar transparencia y homogeneidad en la revisión de las estaciones en todo el territorio. En paralelo, Ecologistas en Acción solicita al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico que elabore una guía técnica que sirva de referencia común para las distintas autoridades responsables.

Más allá de la ubicación física de los dispositivos, el informe también incide en la necesidad de que el diseño de las redes de control esté respaldado por herramientas de modelización o por mediciones indicativas que justifiquen la elección de los puntos considerados críticos. Esta exigencia busca reforzar la fiabilidad de los datos obtenidos y mejorar la evaluación de la exposición de la población a la contaminación.

En este sentido, la ONG recuerda que la nueva normativa europea establece que los puntos de muestreo destinados a proteger la salud deben situarse de forma que proporcionen «datos fiables» sobre los niveles de contaminación en los lugares más afectados. Se recomienda, además, que estos se ubiquen preferentemente en zonas sensibles como áreas residenciales, centros educativos, hospitales, residencias asistidas o espacios de oficinas.

Cuando el objetivo sea medir el impacto del tráfico rodado, las estaciones deberán colocarse en vías donde se registren las mayores concentraciones de contaminantes, «teniendo en cuenta el volumen de tráfico, las condiciones de dispersión local y el uso espacial del suelo». Esta precisión resulta clave para evaluar con rigor la contribución del tráfico a la degradación del aire.

El informe también detalla que cada zona debe contar con un número mínimo de puntos de medición fija, incluyendo al menos una estación situada en un enclave crítico. En estos puntos se deben monitorizar contaminantes como el dióxido de nitrógeno, las partículas en suspensión, el benceno y el monóxido de carbono. En aquellos casos en los que solo exista una estación, esta deberá ubicarse necesariamente en uno de esos puntos críticos.

En cuanto a los resultados del estudio, Ecologistas en Acción señala que 19 de las 25 estaciones analizadas presentan algún grado de incumplimiento respecto a los criterios europeos. Solo las ubicadas en Gijón, Palma, Pamplona, Sevilla, Valencia y Zaragoza cumplen en gran medida con las exigencias establecidas. No obstante, incluso en estas ciudades se advierte de la necesidad de revisar otras estaciones no incluidas en el informe para garantizar que al menos la mitad de la red se sitúe en puntos críticos.

Por otro lado, el análisis detecta que en ciudades como Barcelona, Bilbao, Elche, Granada, Santander y Valladolid las estaciones no están situadas en las calles con mayor concentración de contaminantes, por lo que no pueden considerarse representativas de los puntos más problemáticos. A ello se suma la ausencia de estaciones específicas de tráfico en Badajoz, Guadalajara y Logroño, donde las existentes se ubican en zonas de fondo.

Con todo, la organización subraya que las principales deficiencias se relacionan con la microimplantación de los puntos de muestreo. Entre las irregularidades más relevantes figuran alturas de medición excesivas, como en Bilbao o Las Palmas de Gran Canaria, así como distancias superiores a los diez metros respecto a la calzada en ciudades como La Coruña, Alicante, Badajoz, Elche, Logroño, Madrid, Málaga, San Sebastián, Vigo y Vitoria. Estas condiciones, advierten, comprometen la precisión de los datos recogidos y dificultan una evaluación realista de la contaminación.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas