Gran ejemplar de tortuga laúd
Aparece un ejemplar muerto de la tortuga más grande del mundo en la costa de Cantabria
En la imagen que se ha compartido en Instagram se puede observar que su caparazón no está formado por placas duras y rígidas, sino por una estructura más flexible, de textura coriácea
Este martes fue hallado en la costa de Cantabria el cadáver a la deriva de un impresionante ejemplar de tortuga laúd (Dermochelys coriacea), la especie de tortuga marina más grande del mundo. El cuerpo, arrastrado por las corrientes hasta la orilla, se encontraba ya en avanzado estado de descomposición, aunque aún permitía apreciar algunos de sus rasgos más característicos.
En la imagen que ha compartido en Instagram la Red de Varamientos de Cantabria se puede observar claramente una de las peculiaridades más llamativas de esta especie: a diferencia del resto de tortugas marinas, su caparazón no está formado por placas duras y rígidas, sino por una estructura más flexible, de textura coriácea. Esta singular adaptación le ha valido el nombre con el que se la conoce en inglés, «leatherback turtle» o «tortuga de espalda de cuero», una denominación que describe perfectamente su aspecto.
Hasta el lugar se han desplazado las veterinarias del equipo de REVARCA, perteneciente al Centro de Recuperación de Fauna Silvestre de Cantabria, quienes ya han comenzado con los trabajos de estudio. Están realizando la toma de muestras biológicas y mediciones biométricas con el objetivo de obtener información relevante sobre el ejemplar: su estado de salud previo, posibles causas de la muerte y otros datos que puedan contribuir al conocimiento y conservación de la especie.
A pesar de la tristeza que supone encontrar a uno de estos animales sin vida, el hallazgo no deja de despertar admiración. Su enorme tamaño, su anatomía única y su capacidad para recorrer miles de kilómetros a través de los océanos convierten a la tortuga laúd en uno de los grandes gigantes marinos. Incluso en estas circunstancias, sigue imponiendo respeto y recordándonos la grandeza y fragilidad de la vida en nuestros mares.