Anomalías de temperatura y campo de presión en superficie previsto para el martes
Un bloqueo escandinavo cambiará el tiempo en España y dejará tormentas
Las proyecciones indican que esta situación comenzará a consolidarse a partir del próximo fin de semana
El modelo europeo de predicción atmosférica, según la previsión de Meteored, apunta a la probable formación de un bloqueo escandinavo en Europa durante los próximos días, una configuración que podría prolongarse hasta finales de abril. Este patrón atmosférico, respaldado por cerca del 80 % de los escenarios contemplados por el modelo probabilístico del ECMWF, tendría consecuencias relevantes en el tiempo que se espera en España.
El denominado bloqueo escandinavo se caracteriza por la presencia de un potente anticiclón estacionario sobre el norte de Europa, concretamente en la región de Escandinavia. Esta situación altera la circulación habitual de las borrascas, obligándolas a desplazarse hacia latitudes más bajas. Como resultado, el suroeste del continente puede verse afectado por episodios de inestabilidad, con lluvias o tormentas, mientras que en otros momentos se favorece la llegada de masas de aire cálido que impulsan subidas acusadas de temperatura.
En el caso de España, las proyecciones indican que este bloqueo comenzará a consolidarse a partir del próximo fin de semana. A partir de ahí, podrían desarrollarse dos escenarios principales con efectos distintos. Por un lado, se contempla la formación de una borrasca fría aislada (BFA) en el Atlántico, que inicialmente no afectaría directamente al continente europeo. Sin embargo, su evolución será clave: si esta depresión desciende de latitud y se aproxima a la península ibérica, podría generar un flujo de vientos del sur. Este tipo de situación suele ir acompañado de un aumento notable de las temperaturas y la llegada de polvo en suspensión, dando lugar a episodios de calima.
De hecho, la previsión de Meteored señala que el tramo final de abril podría ser especialmente cálido en España, con anomalías térmicas de entre 1 y 3 ºC, e incluso de 3 a 6 ºC en zonas del interior peninsular. En muchas ciudades se registrarían condiciones propias de finales de primavera o incluso principios de verano, con máximas que podrían superar los 30 ºC en el sur.
Por otro lado, existe la posibilidad de que el anticiclón escandinavo se desplace hacia el oeste, favoreciendo el descenso de aire frío desde latitudes polares a través del centro de Europa. Este escenario, más incierto, podría afectar al nordeste peninsular y a Baleares a mediados de la próxima semana, provocando un descenso temporal de las temperaturas y la aparición de tormentas intensas.
Además, los modelos contemplan una tercera opción: la interacción entre las bajas presiones atlánticas y las situadas en el entorno del Mediterráneo, lo que daría lugar a un episodio más generalizado de lluvias y tormentas en amplias zonas del país.
Mientras se define cuál de estos escenarios predominará, la tendencia a corto plazo es clara: las temperaturas seguirán ascendiendo en buena parte de España, alcanzando valores propios de mayo o junio. Según Meteored, todo apunta a que el invierno ha quedado definitivamente atrás, mientras que el ambiente veraniego comienza a abrirse paso de forma anticipada, especialmente en el sur peninsular.