Embalse de Santa Ana, ubicado en las provincias españolas de Huesca y Lérida
El Gobierno escucha las peticiones de los ingenieros y prepara ya propuestas para «reforzar» los embalses
Transición Ecológica recalca que todas las presas presentan un «comportamiento adecuado», pero se encuentran ya en proceso de preparación de estas medidas
En los últimos meses, han sido varias las voces que han alertado del mal estado de los embalses ahora que se encuentran a alta capacidad. En concreto, la media de la reserva hídrica, según datos ofrecidos por el Ministerio para la Transición Ecológica (Miteco) el último martes, es del 83,67 %, con vistas a que aumente en los próximos días debido a los frentes que están afectando la Península.
Esto conlleva que, de encontrarse las presas en mal estado, podría producirse un evento catastrófico para las poblaciones aguas abajo. Así lo llevan advirtiendo desde la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil desde hace tiempo, pidiendo incluso por carta en varias ocasiones al ministerio de Sara Aagesen que dotase de los medios necesarios a todas las presas que dependen del Estado.
Ante estas peticiones, el Miteco afirma ahora que está trabajando en «diversas propuestas» destinadas a reforzar las estructuras técnicas y administrativas encargadas de la gestión de presas y embalses. «Las medidas a implementar se encuentran en proceso de preparación», expresan en una respuesta parlamentaria a varias preguntas de varios diputados de Vox.
Ante la petición del partido de Abascal de que se acredite que las instalaciones de los embalses que dependen del Miteco «no están obsoletas», el Ejecutivo responde que todas las presas de titularidad estatal envían los informes de explotación recogidos en la Norma Técnica de Seguridad de presa y embalses con la periodicidad establecida según el tipo de infraestructura. «En ellos se concluye que, en este momento, todas presentan un comportamiento adecuado», ha destacado.
El Gobierno contempla además la aprobación de una oferta de empleo público extraordinaria dirigida a los ámbitos afectados por el reciente episodio de inundaciones en Andalucía y Extremadura.
El 60 % necesita «actuaciones urgentes»
Pese a que el Miteco alude a que todas las presas presentan un «comportamiento adecuado», la Asociación de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos y de la Ingeniería Civil no maneja los mismos datos. Según explica a El Debate Jesús Contreras, vocal de la asociación, cuenta con cerca de 1.300 grandes presas, de las que 375 son de titularidad estatal y alrededor de 925 pertenecen a concesionarios.
El 75 % de las presas de titularidad estatal no tiene implantado esos planes de emergencia, a pesar de que son obligatorios desde 1994. La gravedad aumenta si se tiene en cuenta que el 80 % de las presas estatales están clasificadas como tipo A, es decir, aquellas cuyo colapso podría afectar gravemente a núcleos de población importantes.
Más allá de los planes, los propios informes oficiales reconocen que el 60 % de las presas necesita actuaciones urgentes para mejorar su seguridad hidrológica, estructural y el estado de los órganos de desagüe. En 143 presas, la capacidad de evacuar avenidas es insuficiente, y en algunas ni siquiera pueden desaguar una avenida ordinaria. «El riesgo es el desbordamiento por coronación. En presas de hormigón puede no colapsar, pero en las de materiales sueltos se las lleva por delante», alerta Contreras.
A esto se suma otro problema crítico, según destacan desde la asociación: 170 presas presentan deficiencias en los desagües de fondo. En 40 de ellas están directamente inoperativos; en otras, solo funciona uno de los dos reglamentarios o existe miedo a accionarlos por no poder cerrarlos después. «Cuando se juntan problemas hidrológicos y desagües inservibles, el riesgo es altísimo», insiste.
El tercer factor es estructural. Unas 180 presas no cumplen los coeficientes para los que fueron diseñadas, y el 75 % cuenta con sistemas de auscultación obsoletos. «No es alarmante por sí solo; es alarmante según cómo se mezclen las variables», matiza.
Por todo, los ingenieros esperan que esas propuestas destinadas a reforzar las estructuras técnicas y administrativas encargadas de la gestión de presas y embalses que anuncia el Miteco se materialicen antes de que alguna de estas infraestructuras suponga un riesgo para la población.