La presidenta de la Fundación Adolfo Domínguez, Adriana Domínguez, y el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, durante la presentación del proyecto para la recuperación del lino en Galicia
Adolfo Domínguez impulsa la recuperación del lino en España, uno de los tejidos más sostenibles del mundo
La presidenta de la Fundación Adolfo Domínguez, Adriana Domínguez, y el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, han dado a conocer este miércoles el proyecto Iniciativa galega polo liño, con el objetivo de recuperar el cultivo de la planta e impulsar la instalación de la industria de tejido de lino
Este miércoles, la Fundación Adolfo Domínguez y la Xunta de Galicia, con el apoyo de la asociación Legados, rubricaron el lanzamiento del proyecto Iniciativa galega polo liño, con el objetivo de recuperar el cultivo de la planta e impulsar la instalación de la industria de tejido de lino, uno de los tejidos más sostenibles con el medio ambiente. De igual manera, este plan también busca revalorizar la tradición histórica del lino gallego en la cultura y en la moda.
La iniciativa, que tendrá una fase inicial de tres años, buscará en primera instancia la puesta en marcha de cultivos de ensayo para testar y catalogar genéticamente el lino textil de elaboración de un plan de viabilidad agronómica y económica de plantas industriales para la producción de tejidos de lino, así como el estudio de la importancia del lino en la cultura y en la moda. El proyecto contará además con el apoyo de la Asociación Textil Portuguesa (ATP), clave para la transformación del lino en Europa.
El acto ha estado marcado por la presencia de la presidenta de la Fundación Adolfo Domínguez, Adriana Domínguez, y el presidente de la Xunta, Alfonso Rueda, que visitaron el Centro de Formación e Experimentación Agroforestal de Guísamo (La Coruña), uno de los participantes en el programa, que ya ha comenzado los ensayos de rendimiento en cultivos experimentales de lino gallego.
«Queremos poner en valor lo que funciona, la tradición de lo que se ha hecho siempre y que da forma a quienes somos. En los años 80 pusimos de moda el lino cuando estaba prácticamente en desuso», explicó Adriana Domínguez. La presidenta de la marca de moda de autor subrayó que «formar parte de una iniciativa que persigue volver a cultivar y producir lino gallego en cercanía es un paso natural en nuestra apuesta por el territorio que nos rodea y nos identifica».
La presidenta de la Fundación Adolfo Domínguez, Adriana Domínguez, y el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, durante la presentación del proyecto para la recuperación del lino en Galicia
Por su parte, el presidente de la Xunta señaló que «esto es revitalizar un cultivo que tuvimos durante miles de años y que, afortunadamente, no se ha perdido. Es desarrollo rural y es vida en el rural».
«También tiene un componente económico para que el cultivo sea rentable y no se quede en algo testimonial y, por supuesto, un elemento identitario muy importante. El lino es algo muy nuestro», añadió el presidente.
El plan de recuperación del lino cuenta con el apoyo decidido de la asociación Legados, que impulsa junto a la Fundación Adolfo Domínguez un modelo de revalorización de fibras autóctonas capaz de conectar territorio rural, patrimonio inmaterial, soberanía textil y desarrollo económico local en una misma cadena de valor. Legados aporta el enfoque de cadena de valor territorial y la conexión entre patrimonio, industria y desarrollo rural.
Residuo cero
Su influencia positiva en el medio ambiente se basa en su bajo consumo de recursos hídricos, ya que crece principalmente con agua de lluvia, y en que su cultivo requiere un uso mínimo o nulo de pesticidas y fertilizantes.
Entre sus beneficios destaca principalmente su capacidad de retener dióxido de carbono, ya que se estima que una hectárea absorbe una media de 3,7 toneladas de CO₂ al año.
De igual manera, sus raíces mejoran la estructura del terreno y evitan la erosión, lo que permite la rotación de cultivos para regenerar la tierra.Aprovechamiento total: Se le conoce como planta de «residuo cero» porque se aprovecha desde la fibra larga hasta las semillas y otros subproductos.
Cultivo de lino situado en el Centro de Formación e Experimentación Agroforestal de Guísamo (La Coruña)
Al ser una fibra 100 % natural, es totalmente biodegradable al final de su vida útil y no libera microplásticos en los océanos.Alta durabilidad: Las prendas y textiles para el hogar de lino son muy resistentes al lavado y al paso del tiempo, fomentando un consumo más responsable.
Una oportunidad económica única
Para hacernos una idea de lo que supone a nivel nacional y económico, solamente en los últimos cuatro años las importaciones de telas de lino se han incrementado en un 51 % en España y su precio se ha duplicado. De hecho, en 2025 la industria textil española gastó 115 millones de euros en importaciones de lino sin confeccionar, de los que un 65% corresponden a empresas gallegas.
Una estimación elaborada por la Fundación Adolfo Domínguez sitúa en unas 10.000 hectáreas (el equivalente a la superficie de la ciudad de Orense) la necesidad de cultivo de lino en Galicia para abastecer la actual demanda española.
La presidenta de la Fundación Adolfo Domínguez, Adriana Domínguez, y el presidente de la Xunta de Galicia, Alfonso Rueda, durante la presentación del proyecto para la recuperación del lino en Galicia
De igual manera, atendiendo a un informe ha analizado el modelo de Flandes (Bélgica), donde las exportaciones de tejido de lino aportan 176 millones de euros anuales y generan 3.000 empleos. España importa a Bélgica el 85% del lino europeo que consume.
Los datos apuntan a que la recuperación del lino gallego y español no es solo una apuesta cultural, sino una oportunidad de desarrollo económico para reducir la dependencia exterior de la industria textil española y a fortalecer la soberanía productiva del sector.
«Galicia fue una potencia mundial en producción de lino de la mejor calidad en los siglos XVII y XVIII, que fue desapareciendo con la revolución industrial y la aparición del algodón. Ahora empezamos con 20 kilogramos de semillas de lino gallego y tenemos la oportunidad de reactivar con este cultivo, que además es sostenible, el desarrollo económico del rural de la zona y la moda europea», explicó Antonio Roade, director de la Fundación Adolfo Domínguez.
Este acuerdo entre la Xunta de Galicia y la Fundación Adolfo Domínguez incluye una inversión inicial para investigación y desarrollo en la primera fase de 0,9 millones de euros e implica a las consejerías de Medio Rural, Economía e Industria y Cultura, así como a varios centros de investigación y experimentación de Galicia.