Fundado en 1910
Los termómetros de Sevilla marcan elevadas temperaturas para un mes de mayo

Los termómetros de Sevilla marcan elevadas temperaturas para un mes de mayoEuropa Press

La Aemet hace su previsión para el verano: habrá más tormentas y hará más calor

Esta primavera ha sido la segunda más cálida de la serie histórica, con una temperatura media de 14 °C, superando en 1,6 °C la media de esta estación

La primavera de 2026 se ha convertido en la segunda más cálida registrada en España desde el inicio de la serie histórica en 1961. Así lo refleja el balance estacional presentado este miércoles por la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), que también anticipa un verano con temperaturas superiores a lo habitual en prácticamente todo el país.

Entre el 1 de marzo y el 31 de mayo, la temperatura media en la España peninsular alcanzó los 14 grados centígrados, una cifra que se sitúa 1,6 grados por encima de la media del periodo de referencia 1991-2020. Solo la primavera de 2023 fue más cálida, con una diferencia de apenas dos décimas.

Los datos confirman la tendencia al alza de las temperaturas observada en las últimas décadas. De hecho, 12 de las 15 primaveras más cálidas registradas se han producido en el siglo XXI. Además, la última estación con temperaturas inferiores a la media se remonta a 2018.

La evolución térmica durante la primavera fue desigual. Marzo presentó valores normales para la época, pero abril rompió todos los registros al convertirse en el mes de abril más cálido de la serie histórica. En amplias zonas del país, las temperaturas medias llegaron a situarse cerca de cuatro grados por encima de lo habitual. Mayo comenzó con un ambiente relativamente fresco, aunque un intenso episodio de calor a partir del día 19 elevó notablemente la media mensual.

En total, 19 estaciones principales de Aemet registraron la primavera más cálida de su historia. Entre los episodios destacados figuran los ocurridos entre el 3 y el 11 de abril y entre el 15 de abril y el 2 de mayo. Sin embargo, el más significativo fue el registrado desde el 19 de mayo hasta finales de mes, cuando las temperaturas llegaron a superar en más de seis grados los valores normales para esas fechas en el conjunto de la Península.

Durante ese episodio se alcanzaron también las máximas más elevadas de la estación. Sevilla aeropuerto registró 40,5 grados el 31 de mayo, mientras que Córdoba aeropuerto alcanzó los 39,5 grados ese mismo día. En 16 estaciones se batieron récords absolutos de temperatura máxima para la primavera.

Las temperaturas más bajas se registraron a finales de marzo. El Puerto de Navacerrada descendió hasta los -7,5 grados el día 29, mientras que Molina de Aragón (Guadalajara) marcó -6,1 grados el día 30.

En cuanto a las precipitaciones, la primavera tuvo un carácter seco en el conjunto de la España peninsular. Se acumularon 134 litros por metro cuadrado, el 75 % de la media climática. Esto convierte a la primavera de 2026 en la decimocuarta más seca desde 1961 y la séptima más seca del siglo XXI. La excepción fue Canarias, donde se registró la primavera más húmeda de toda la serie histórica.

Marzo presentó precipitaciones normales, mientras que abril fue muy seco y mayo seco. Entre los episodios más destacados figura el paso de la borrasca Therese por Canarias, que dejó acumulados de hasta 166 litros por metro cuadrado en Izaña.

Verano más cálido y con más tormentas

Tras una primavera marcada por temperaturas récord, las previsiones de Aemet apuntan a que el verano seguirá una tendencia similar. El escenario más probable para los meses de junio, julio y agosto es el de temperaturas superiores a la media en todo el territorio nacional.

La señal es aún más clara para el trimestre comprendido entre julio y septiembre, más próximo al verano astronómico. Según la agencia meteorológica, existe una probabilidad superior al 70 % de que este periodo resulte más cálido de lo normal en gran parte de la Península y Baleares. En el suroeste peninsular y Canarias esa probabilidad se sitúa entre el 60 y el 70 %.

Respecto a las precipitaciones, el pronóstico presenta una mayor incertidumbre. No obstante, los modelos apuntan a una probabilidad de entre el 40 y el 50 % de que el verano sea más lluvioso de lo habitual en buena parte del país. En algunas zonas, como el sureste peninsular y las islas Canarias orientales, esa probabilidad aumenta hasta situarse entre el 50 y el 60 %.

Esta previsión no implica necesariamente lluvias persistentes, sino una posible mayor frecuencia de tormentas y episodios convectivos durante los próximos meses. Un escenario que podría contribuir a aliviar parcialmente el déficit hídrico en algunas regiones, aunque también incrementar el riesgo asociado a fenómenos meteorológicos intensos.

comentarios
tracking

Compartir

Herramientas